Prostitución gay infecta el Centro de Lima
Prostitución gay infecta el Centro de Lima

A partir de las 21.00 horas de todos los días, los jirones Washington, Chota, Zepita y otras calles ubicadas entre las avenidas Tacna, 28 de Julio, Alfonso Ugarte y el Jr. Ica -por la zona de las academias- se convierten en la zona rosa de Lima, pues todo ese sector es invadido por homosexuales y travestis que se prostituyen y pululan por allí con total libertad debido a la nula presencia del Serenazgo. Muchos de ellos afirman que pagan cupos a malos efectivos de la Municipalidad de Lima y la Policía para que los dejen "trabajar". Además, es palpable la prostitución gay infantil, pues numerosos menores de edad se dejan ver en las madrugadas para vender su cuerpo al mejor postor.
Esta situación se vincula a los lineamientos de gestión de la alcaldesa Susana Villarán, quien públicamente se ha comprometido a defender el homosexualismo en todas sus formas.
Los travestis se ubican en las esquinas, siempre acompañados por sus "cafichos". Varios de ellos también se dedican al robo.
La modalidad es la siguiente: los travestis permiten ser tocados por los transeúntes para luego arrancharles sus billeteras u objetos de valor. Esto ocurre con frecuencia en la cuadra 16 del Jr. Chota.
"Son realmente descarados. Usan diminutas prendas y salen hasta calatos por las calles. Estamos impedidos de pasear con nuestros hijos, condenados a estar encerrados en nuestras casas", se quejó un vecino de la zona, a quien llamaremos Ranulfo.
¿Cuándo empeoró la situación?, se pregunta y él mismo se responde en el acto. "Hace 6 meses los homosexuales invadieron estas calles luego de que la alcaldesa dio su apoyo público a la comunidad homosexual. Sólo ha logrado más prostitución en Lima", nos cuenta una señora que evita identificarse por temor.

TRATA DE MENORES. "¿Qué carnecita fresca tienes para mí hoy? Necesito nuevas glorias de Pucallpa, cabritos de 13 o 14 años", dice una voz oscura en el teléfono. Del otro lado de la línea, "Mary", la recepcionista del Hotel Tauro, del Centro de Lima, responde: "Acá siempre tendremos lo que te gusta".
Estos perturbados diálogos se repiten a diario en ese hospedaje de la cuadra 7 de la Av. Tacna y revelan la indignante explotación sexual de la que son víctimas decenas de niños y adolescentes a vista y paciencia de efectivos del Serenazgo y la Policía.
La modalidad del "delivery" es muy popular en esos círculos, y opera vertiginosamente en los referidos jirones. Correo ingresó en esta zona y descubrió el oscuro mundo de prostitución, pedofilia y trata de menores que alberga.
"Son cachorritos de entre 13 y 17 años, traídos de Pucallpa y la Selva con engaños. Los alojan a la fuerza en los hoteles Tauro, Tauro sucursal (del Jr. Quilca) y La Positiva (entre Cailloma y Colmena)", nos relata una trabajadora sexual.
Dichos hospedajes son los más caros y lujosos de la zona. A los menores les hacen cobrar por sus servicios sexuales entre S/.50 y S/.100.
"Es indignante, estos malditos los violan y así los convierten en homosexuales", relató.
Pasada la medianoche, los adolescentes son vistos en las calles usando vestimentas de mujer y hasta luciendo cuerpos voluptuosos (inyectados con el popular "aceite de avión"). Allí se mezclan con los travestis adultos, nos dice la prostituta, quien se aleja ante la presencia de un posible cliente.
Los "dueños" de los travestis portan armas de fuego y se ubican en los jirones Washington y Chota. Están atentos a cualquier ataque contra los homosexuales y también participan en los robos.


La agenda de la alcaldesa
Mientras la prostitución se incrementa en el Centro de Lima, la alcaldesa Susana Villarán ocupa su tiempo en sembrar árboles en Ancón (el lunes), encabezar una maratón en Lima (domingo) y apadrinar matrimonios en el Callao (sábado).


Hoteles dan "facilidades"
Pero esos muchachitos no necesitan pararse mucho en las esquinas. El servicio brindado en los hoteles consiste en que los clientes, una vez acomodados en las habitaciones, piden por teléfono a los menores. "El hotel les pone todo: trago, sexo con menores y drogas. Ellos sólo tienen que dejar sus tarjetas de crédito", indica otra informante. En uno de esos alojamientos, según una fuente que estuvo alojada allí y quedó indignada con lo que vio, la persona encargada de proporcionar adolescentes de ambos sexos es María (conocida como "Mary"), una provinciana que trabaja como recepcionista. Otro implicado es un tal Luis, quien sería el administrador. El dueño de este hospedaje es un ciudadano japonés. Correo comprobó que al interior de ese hospedaje hay un extraño movimiento de adolescentes.
Para la mayoría de meretrices, no es una novedad quiénes son los pedófilos que pagan por sexo con menores: empresarios, fiscales y hasta poderosos jueces.