La inseguridad ciudadana es un problema que a todo sector debe preocuparle, en el caso concreto de las dependencias que tienen que ver con el sistema de justicia aún más, pero desde la Defensoría del Pueblo también existe un punto de vista. Hace poco asumió funciones el nuevo representante de la Defensoría del Pueblo en Puno, se trata del abogado Jacinto Ticona Huamán, quien en esta oportunidad reflexiona con nosotros respecto a los recientes rebrotes de intentos de ajusticiamiento popular en las ciudades de Puno, Juliaca, Ayaviri e Ilave.
Se han presentado varios intentos de linchamiento en los primeros días de este año. ¿Qué lectura tiene sobre esta violencia? El tema de inseguridad ciudadana es complejo, es una agenda nacional y no solamente regional. Hay bastante preocupación, el hecho de que crezca la delincuencia y en respuesta los actos de linchamiento es porque hay un debilitamiento de la presencia del Estado. La población desconfía de las instituciones, es vox populi que prefieren hacer justicia con sus propias manos que entregar al sospechoso a la Policía.
Quieren que la autoridad reprima, que encarcele, aunque eso tampoco soluciona el problema, los penales están saturados. Lo que pensamos es que la solución va por otro lado, en diseñar planes y estrategias para el nivel preventivo, por ejemplo organizar a los ciudadanos en juntas vecinales, motivarlos y hasta incentivarlos.
Sin embargo, las juntas vecinales llegan al mismo sitio, detienen al delincuente y lo envían al sistema de justicia. Una de las estrategias es organizar a los vecinos para que no estén desorganizados, incluso ahora quieren quemar a los delincuentes, eso lo hacen porque están desorganizados, me refiero a que hay que encaminar la organización de la vecindad por la vía democrática y legal, eso puede resultar con la junta vecinal.
Los comerciantes y vecinos en Juliaca sí parecen estar organizados, pero lo que no hacen es entregar al delincuente a la PNP. Ese extremo es lo que hay que enfatizar en la junta vecinal, falta trabajar a fin de que apoyen el sistema, está bien que arresten, lo que falta es que los ciudadanos coordinen y articulen con la Policía y el Ministerio Público.
Por ejemplo en el jirón Calixto Aréstegui de Juliaca funcionó, se hizo marchas, vigilias, rondas y se coordinó con la Policía y Serenazgo, así es posible ahuyentar a la delincuencia y evitar linchamientos.
Falta observatorios regionales de seguridad ciudadana, ahora no se conoce nada estadístico, requerimos una estadística que nos muestre en el año y mes a mes, una base de datos para planificar, ¿cómo vamos a planificar este año, en base a qué?
Decía que hay ausencia del Estado, parece paradógico que en Juliaca ocurra siendo una ciudad tan grande. Dije que hay débil presencia, hay debilitamiento, porque no tenemos la suficiente cantidad de serenos, aquí requerimos al menos unos 400 que doblen su presencia.
La población pide más policías en la calle, hay que diseñar que los policías salgan a las calles, acercar al Estado a la población. Necesitamos puntos de auxilio rápido con serenos y policías conectados con las juntas vecinales.
¿Qué tanto están funcionando los comités de seguridad ciudadana? De lo que hace cinco años estábamos aprendiendo cómo constituir comités y hacer planes, hoy podemos decir que hay avances, se sabe cómo hacer roles y funciones, hay avances normativos. Lo que falta es que cada institución tiene que hacer autocrítica, están haciendo cerrar locales, hay intentos, pero son avances limitados, lo que falta son mayores estrategias, ordenanzas más rigurozas para enfrentar los nidos de la delincuencia.

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