El sábado de gloria se desarrolla un singular concurso de Soldados Palla Pallas donde al son de la zampoña se comienza a bailar en las orillas del legendario Titicaca, distrito de Unicachi (Yunguyo).
Llama la curiosidad la vestimenta de sus componentes: todos tienen atuendo militar o de policía, ya sea del Ejército, la Marina, Policía Nacional, Guardia Republicana o Policía Militar, ya que ellos sirvieron a estas instituciones cumpliendo el Servicio Militar Obligatorio.
La ropa varía de acuerdo a los participantes, desde abuelos hasta niños, indiscutiblemente los de más viejos usan la vestimenta de su tiempo, mientras que los más jóvenes lo hacen con el uniforme de los actuales soldados o de algunas ramas del Ejército.
Como refieren los lugareños, esta danza simboliza a los “reclutados” "recogidos" o "levados" para desarrollar distinto tipo de actividad militar. Para empezar con el evento el alcalde Simón Avendaño Yapuchura dio la bienvenida a sus similares alcaldes de los distritos de Copani, Cuturapi, Tinicachi, y al consejero de la provincia y a la población asistente.
Su tradición empieza con la necesidad de contar con tropas por parte de los gobernantes de entonces, hacía que varones entre los 16 y 25 años fueran reclutados para desarrollar el arte de la guerra en distintos lugares, para ampliar su territorio o para sofocar rebeliones locales.
Al retornar a su lugar de origen, los "licenciados" reproducen parte de su experiencia, satirizándola.
La asistencia de cada conjunto tiene un rol compartido, primeramente ingresa a paso de carrera el jefe de la "tropa de Palla Pallas", arreglado de acuerdo a su rango, la mayoría de ellos porta un sable antiguo, y haciendo los debidos gestos militares y en voz resonante anuncia la participación de su conjunto ante el alcalde y solicita permiso respectivo para su presentación.
BIENVENIDA. El alcalde y autoridades, también con gesto militar, autoriza la participación del conjunto, el jefe de tropa se retira y ordena a los integrantes del conjunto iniciar su participación.
Al compás de una marcha simple frente al estrado principal, el "jefe de tropa" ordena voltear a la derecha y ejecutar el respectivo saludo, el cual es aplaudido por todos los asistentes al evento.
Inmediatamente, el conjunto da inicio a su segunda melodía que es un huayño vivaz. Y aquí, la rigidez militar se pierde completamente para dar paso a la plasticidad y a una serie de movimientos ondulantes, festivos y caricaturescos que hacen la delicia de todos los asistentes.
El "jefe de tropa" muy atento, no pierde el control del conjunto; es más, dirige todo tipo de movimiento.
DANZA. Esta segunda parte es la más larga y permite un amplio desarrollo coreográfico del conjunto. Algunas agrupaciones han introducido elementos contemporáneos como la imitación de soldados en guerra o los reclutamientos registrados en la historia.
Al culminar esta segunda melodía, el "jefe de tropa", igual que al inicio, anuncia que ha terminado su participación y pide permiso para retirarse, el cual es concedido.
El conjunto de Palla Palla se retira siempre con un huayño, recibiendo la ovación del público que se encuentra muy divertido por la participación de cada uno de los conjuntos.
Algunos conjuntos no utilizan bombo, lo que no hace perder el ritmo marcial de la melodía que interpretan, y lo que nos indica además que en el pasado no se utilizaba este instrumento, como actualmente sucede con los Palla Palla de la Isla de Anapia.
FIGURAS. Las figuras principales de cada conjunto de Soldado Palla Palla son "el jefe de tropa", algunos de los cuales portan galones o distintivos que utilizaron mientras sirvieron en el Ejército o la Policía. Luego viene un segundo jefe, de acuerdo siempre a la jerarquía militar. Se ven a sargentos, cabos, policías militares y otras variantes.
En algunos conjuntos se observa también a los delegados, alferados o dirigentes del conjunto marchando delante de la "tropa".
No necesariamente hay uniformidad en la vestimenta, pues como dijimos, los ejecutantes utilizan la ropa usada durante el tiempo que efectuaron su servicio militar o sirvieron en la Guardia Republicana.
Todos perfectamente vestidos, hasta en los mínimos detalles, y la ropa completamente limpia y las botas perfectamente lustradas. Algunos se pintan bigotes y muchos utilizan anteojos con lunas oscuras de acuerdo a la modernidad.
Luego están los personajes accesorios: enfermeras, supuestos militares extranjeros, guerrilleros, "rehenes” niños cargando pequeñas andas. Algunos jefes de tropa en señal de modernidad hasta utilizaron el zapato de una cholita por un celular.
Algunos conjuntos tienen "rabonas" o acompañantes femeninas de los soldados. Estos danzarines son varones vestidos de cholitas y son bastante satíricos. Aunque en el presente año fue muy poco la participación de las rabonas.
Estos personajes tienden a desparecer de estos conjuntos por falta de motivación de sus dirigentes y autoridades.
PARTICIPANTES. Los grupos de Palla Pallas que participaron: Centro Poblado de Chinumani, Centro Poblado de San Juan de Totora, Marca originario de Wacuyo (Bolivia), San Juan de Ollaraya, Centro poblado de San Juan de Tahuaco, Centro Poblado Villa Santa Rosa, Vilurcuni Santa Bárbara y en la otra serie: Barrio Patascachi, Barrio Apacheta, Vallecito Sagrado Lajje, Barrio Markaja y C.c. Isla Iscaya.
Estos conjuntos tocan también durante toda la noche en la puerta del templo, hasta que el alba del domingo los invita a marcharse.
El municipio distrital de Unicachi, una vez finalizada la participación de la mayoría de los conjuntos, entrega estímulos a los danzarines, por ello están comprometidos en la promoción de esta celebración que se desarrolla en Pascua, para que los puneños de todos los rincones puedan gozar de un espectáculo atrayente, contemporáneo y de afirmación cultural.


