Las ya contaminadas aguas del río Rímac reciben cada noche y madrugada agresiones que aumentan la polución en ella. Amparados en la oscuridad de esas horas, personas inescrupulosas queman sistemáticamente cientos de llantas en el margen derecho del río, a la altura del kilómetro 14.8 de la Carretera Central.

El objetivo es reciclar el cobre de esos objetos, que luego es embarcado en camiones que acuden a la zona durante las mañanas, denunció el presidente de la asociación civil sin fines de lucro Tierra Viva, Manuel Mendieta Cárdenas.
"Esa quema produce un hongo de humo negro de más de un kilómetro de radio de acción inmediata. A pesar de ello, las autoridades municipales se muestran pasivas", refirió.

CONSECUENCIAS. Los daños que ocasionan, dijo Mendieta, es la alta contaminación del aire, pues la quema produce emanación de gases tóxicos como el azufre y acelerantes químicos.
También infestan las aguas superficiales del río y significan un alto riesgo para los conductores que pasan por esa vía, ya que el humo les puede ocasionar la pérdida total de la visibilidad.
Tierra Viva envió un oficio a la Defensoría del Pueblo del Cono Este, debido a la inacción de autoridades ediles, a fin de que intervenga y le ponga fin a esta ilegal práctica.
enrique r. escudero