La situación de los nueve mineros atrapados desde el jueves en la mina artesanal Cabeza de Negro, en Ica, se agrava debido al tiempo de permanencia y el desgaste de la manguera por donde se les suministra agua y aire.

Los trabajos de rescate están a cargo de los mineros del lugar con ayuda de los bomberos sin las herramientas adecuadas. Provistos con palas, picos y carretillas la liberación de los trabajadores se dificulta más.

Debido a la cantidad de horas que llevan atrapados, los mineros han entrado en pánico, incluso uno de ellos no cesa de arrojar y presentan síntomas de  deshidratación y podrían estar sufriendo alteración de la salud mental.

Hasta el momento no han enviado un equipo especial para sacarlos del lugar y el dueño de la mina ilegal se encuentra desaparecido.

Los efectivos policiales solo se encargan de mantener el orden, ya que familiares de las víctimas empiezan a llegar hasta la mina. Dos ambulancias llegaron temprano y están a la esperan del traslado de los heridos. (Con información del corresponsal de ICA Edith Hurtado y fotos de Freddy Quispe )

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