Después de 16 días de huelga indefinida, los trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) salieron una vez más por las principales calles de la ciudad en marcha, llegando a la Plaza de Armas donde quemaron un muñeco del personaje del jefe nacional del INPE, José Luis Pérez Guadalupe, exigiendo su destitución.
El secretario regional del Sindicato Nacional de Trabajadores del INPE, Richard Salas, explicó que de no admitir el Gobierno el pedido de no acudir a sus reclamos, radicalizarán su medida de protesta iniciando una huelga de hambre.
Actualmente la seguridad, la alimentación y la salud en los penales de la región, está garantizada, pero no mediar solución no descuentan que puedan ponerse en riesgo estas condiciones.

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/D4GQFKTATJCFBJZM6GF522OY3Q.jpg)
