Trujillo vivió la final del Mundial Brasil 2014
Trujillo vivió la final del Mundial Brasil 2014

El mundial de fútbol finalizó y los trujillanos aprovecharon el domingo para salir en familia y con amistades a diversos lugares como bares, cevicherías, restaurantes, centros comerciales e incluso la misma calle para ver la final del certamen.

Quienes no pasaron desapercibidos fueron los turistas alemanes y argentinos quienes hicieron su show aparte alentando a las selecciones de sus respectivos países.

Correo hizo un recorrido por diversos lugares de la ciudad donde los fanáticos del fútbol se reunieron, abarrotaron y como podían se acomodaban, pues nadie quería perderse el espectáculo.

PUNTO. Como en todas las ocasiones en que hay un partido de fútbol trascendental, el jirón Pizarro fue el lugar ideal para que transeúntes, ambulantes, artesanos, taxistas y extranjeros se deleiten con un intenso juego.

Hannah Bernhart Soufflot (28) es alemana y llegó a Trujillo hace seis meses. Desde entonces vende artesanías en Huanchaco y Trujillo.

"Hoy gana Alemania porque tiene mejor equipo", manifestó y no se equivocó en su pronóstico.

TENSIÓN. En el restaurante "La 12" varios ciudadanos argentinos exclamaban muy a su estilo en cada jugada y fueron quienes pusieron la cuota entretenida por su manera de vivir el encuentro.

Junto a ellos, un grupo de ciudadanos de procedencia China llamaron la atención también por la manera en que narraban el encuentro entre ellos y por cómo exclamaban en las distintas jugadas que se generaron en el Maracaná.

HINCHAS. En el centro comercial Real Plaza, cerca de 300 personas, entre niños, jóvenes y adultos, disfrutaron el partido en pantalla gigante.

Una pareja de turistas alemanes bien uniformados se ubicaron frente a la pantalla para no perderse ningún detalle; sin embargo, soportaron a un hincha argentino quien no se cansó de ondear una bandera albiceleste cerca a ellos durante gran parte del juego. Finalmente, los teutones fueron los más felices.

Por su parte, Juan Carlos Chávez Guevara llegó junto a su esposa y dos hijos para observar el entretenido lance.

"He venido con la familia aprovechando el domingo. Queremos que gane Argentina, pero (el partido) está para cualquiera", dijo.

APUESTA. Finalmente en la cevichería Porto Mar, una familia entera se divertía mientras observaba el partido entre alemanes y argentinos.

Confesaron haber realizado una apuesta entre hijos y padres para saber quién invitaba el almuerzo.

"Apostamos con mis hijos; nosotros creemos que Alemania ganará, pero ellos van por Argentina". Ahora ya sabemos quién pagó la cuenta.

Es así que Trujillo se paralizó por la final del mundial Brasil 2014, considerado uno de los más polémicos.