La carretera se pierde entre curvas y bosques de eucaliptos. Los árboles no son nativos, pero ya forman parte del panorama. La religión tampoco es de aquí, sin embargo, también está presente en el paisaje. En lo alto se luce la estatua de la Virgen Inmaculada, cuidando Concepción desde la cima de una colina. Es la patrona de la provincia, con quien todos se toman fotos y a quien se dirigen todos los rezos, excepto a fines de este mes, cuando las plegarias tienen otra destinataria: santa Rosa.
Ocopa es un distrito de Concepción que probablemte se llama así por Ocupi, un complejo arqueológico preínca. Allí, en un cerro, los antiguos wankas erigieron construcciones dedicadas a la administración, vivienda, almacenamiento de víveres y a la adoración. Hoy los modernos wankas llaman al sitio Jerusalén. Hay una cruz hecha con árboles en una ladera del monte y, al pie del mismo, el Convento de Santa Rosa de Ocopa, que este 30 de agosto abre sus puertas para creyentes y amantes del arte.
El centro religioso cristiano se fundó en 1725. Para 1770 ya era famoso por su interesante colección de pinturas. Es por eso que actualmente, además de un recinto de fe, se le puede considerar un museo. En una de las áreas más modernas, el claustro del olivo -construido ya en el siglo XX y llamado así por mantener un olivo del siglo XVIII-, hay una colección de cuadros de la escuela cusqueña inspirados en la vida de san Francisco de Asís, patrono de la orden que levantó el convento.
En total son más de 400 las pinturas que acoge el monasterio, entre ellas varias de las escuelas ayacuchana y quiteña. Asimismo, el lugar es popular por su biblioteca, la cual alberga alrededor de 25 mil volúmenes. Entre las joyas del sitio destacan la Summa angelica (1490), de Angelo Carletti, y un ejemplar de Tercer catecismo, el segundo libro impreso en el Perú. También guarda una buena colección de mapas y artículos etnográficos.
Punto de partida
Del Convento de Santa Rosa salieron los misioneros franciscanos a evangelizar en la Amazonía. De hecho, la Selva Central no queda muy lejos. No obstante, hay otros interesantes sitios -mucho más cercanos- que el visitante puede aprovechar para conocer una vez que ya está en Concepción. Uno de ellos es el criadero de truchas de Ingenio, adonde se debe ir para probar un buen pescado a la parrilla.
Si lo que se desea es atrapar el propio almuerzo, no viene mal dirigirse al sur, a la provincia de Chupaca, donde está la laguna de Ñahuimpuquio. Este espejo de agua es conocido por la práctica de la pesca deportiva de trucha, así como por ser sumamente apacible. Si, en cambio, se lleva rumbo norte, hacia Jauja, vale la pena detenerse en Tunanmarca, otro complejo arqueológico, antigua capital de la confederación xauxa-wanka. En su centro guardaba un templo dedicado a Huallallo Carhuincho, el gran dios que dominó la zona antes de que los cristianos impusieran el suyo.
Datos
¿Cómo llegar? Vía terrestre: el Convento de Ocopa está a 5,5 km de la ciudad de Concepción, a unos 15 minutos en auto.
Clima: las precipitaciones son pocas en esta época. Los días suelen ser soleados y cálidos, pero la temperatura desciende por las noches.
Ruta de viaje
Santa Rosa de Ocopa. El distrito es famoso por su convento franciscano. Cuenta con una iglesia, un museo y está rodeado de un bosque.
Tunanmarca. Centro arqueológico preínca. Destaca por sus construcciones circulares de piedra. Se ubica a 10,5 km al noroeste de la ciudad de Jauja.
Ñahuimpuquio. Esta laguna está localizada en el distrito de Ahuac, provincia de Chupaca, a 11 km de Huancayo. Buen sitio para pasear, relajarse y pescar.

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