ELIZABETH GÓMEZ R.
egomez@epensa.com.pe
"Estamos cansados de esperar que nos den agua, hasta cuándo Díos Mío", suplica Elizabeth Cuellar Bautista, vecina de la calle Real, sector 9, en Azapampa, mientras espera su turno para recibir el líquido en bidones, que distribuye el camión cisterna cada dos días. Esta triste realidad padecen los más de 50 familias que viven en el límite del distrito de Chilca (desde el óvalo de Azapampa).
Al promediar las 11.00 de la mañana, cada dos días, el camión cisterna, distribuye el agua a las familias del sector, debido a que las conexiones domiciliarias ya no funcionan, pues a falta de presión el líquido vital ya no llega a sus hogares.

NI UNA GOTA. "Desde hace 3 meses que no sale ni una gota de agua de nuestros caños, es imposible vivir así", comenta con rabia Kelly Bautista. Mientras que a falta del servicio, muchas familias se vieron obligados a construir sus pozos subterráneos, con que pueden mitigar la necesidad. Pero la suerte a muchas de las familias no les acompaña, pues los pozos se secan.
Comentan que el agua que reciben solo alcanza para la preparación de los alimentos, mientras que para el lavado de ropa no hay. "No hay solución, hasta cuándo viviremos en estas condiciones. Sedam Huancayo, nada hace por atender este problema. En reiteradas oportunidades le solicitamos que solucione la restricción, pero no somos escuchados. En el colmo, es que no tenemos agua, aún así nos facturan del servicio mensualmente", critica Marcos Samaniego.

MÁS AFECTADOS. A unos metros del sector 9, cerca de 400 familias habitan en el asentamiento humano, Nueva Villa, donde el elemental servicio es un lujo para ellos. "Nueva Villa, es uno de los sectores mas olvidados, aquí ni siquiera el alcalde de Chilca, Héctor Castro se atrevió a visitarnos, no conoce de nuestra realidad", describió Jacinto Vásquez, habitante del lugar.