J. CASTILLO A.
Jesús, en medio de tanta actividad, solía retirarse para orar. En el silencio se comunicaba con Dios. Jesús les dijo: cuando oren, digan: Padre, fue la primera palabra que Jesús pronunció, a los doce años, en el templo de Jerusalén (2,49). Padre, será su última palabra antes de morir crucificado (23.46). A este Padre podemos volver sin temor, pues Él es como aquel padre que acoge a su hijo perdido
Santificado sea tu Nombre. Dios es santo?, por eso nadie debe explotar a su semejante.
Venga a nosotros tu Reino. Siguiendo a Jesús, se trata de establecer en esta tierra un Reino de gracia y santidad, de amor y vida, de verdad y libertad, de justicia y paz.
Danos hoy nuestro pan de cada día. Es un escándalo intolerable que unos pocos ricos son cada vez más ricos, a costa de pobres cada vez más pobres.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Imploramos perdón, porque estamos dispuestos a reconciliarnos.
No nos dejes caer en la tentación. Sobre todo, la tentación de usar a Dios para explotar a nuestros hermanos.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/ENFFFEUDTBERXFLLFU2NZPSINE.jpg)
Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar
NO TE PIERDAS

