ica. El que gana es la cuadrilla que menos errores comete. En el Baile de los Negritos no existe la perfección. Quien sabe que su más grande exponente, Amador Ballumbrosio, tampoco logró alcanzarlo.
Así resume Alfredo Hernández Medina, un gran bailarín del arte afroperuano que tiene raíces en la sierra huancavelicana y ayacuchana, que en el distrito de El Carmen (Chincha) alcanzó la gloria con su ritmo.
Sin mucha elocuencia, el violín es el único instrumento que hace brincar y zapatear a la cuadrilla de bailarines que deberá estar conformado por 20 pastores; entre mayores y menores (menos de 13 años), de lo contrario son descalificados.
El último domingo, en los exteriores de la Municipalidad Distrital de Parcona se realizó un concurso regional de Negritos organizado por la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo, que desde hace más de dos décadas organiza el referido encuentro de manera ininterrumpida.
La mayoría de los bailarines se viste de blanco y lleva sobre la cabeza un turbante; una especie de corona que a cada uno lo convierte en el Rey del zapateo.
Y las llamadas bandas y contrabandas cruzan sus pechos, estas suelen ser de color rojo con algunos diminutos espejos redondos, para darle brillo al baile.
Finalmente llevan el chicotillo y la campanilla. El jurado califica, la vestimenta que deberá ser la más típica posible, con algunos toques de modernidad.
"La modernidad le da un toque especial, pero no hay que cargarlo mucho porque sino se pierde la originalidad", dice Luis Felipe Hernández Mendoza, integrante del jurado calificador.
El baile que necesita una concentración al 100% no puede distraerse con las jocosas apariciones del abuelo, que es un perfecto bailarín y cuya marcada diferencia es la máscara de cuero de chivato o carnero.
Su jocosidad debe contagiar a los asistentes y al final de la competencia es declarado como el mejor. Es necesario tener mucha chispa.
"Es un baile afroperuano. Una fusión de la sierra con la costa. En El Carmen, además, del violín incluyen como instrumento al cajón", comenta Hernández Medina.
La Pascua, Divino, Serranita, Zancudo y Despedida son los tipos de baile que cada grupo de Negritos debe ejecutar con maestría. La canción del "Zancudito" se relaciona con el dolor de un latigazo.
Es una danza vigente en los sectores populares de Chincha, bailada por mestizos, cholos, zambos, y no solamente por negros. Se zapatea colectivamente luego de cada estrofa cantada. También se zapatea individualmente en contrapunto o competencia.
El 2010, es el último año que se organiza la competencia en Ica. El 2011 lo realizarán en provincias como Palpa y Nasca, donde la tradición del Baile de los Negritos se está perdiendo.
"Se dice que se cumplió con el objetivo de difundir el arte y ahora se hará en el resto de las provincias del Sur. En Pisco y Chincha el baile es muy popular", afirma Hernández Medina.
Los integrantes del jurado calificador han coincidido en señalar que lo más idóneo es que en las provincias se realicen competencias preliminares y los dos mejores de las cinco provincias de la región, acudan al encuentro regional.
harold aldoradín ortiz
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Un zapateo, de Negrito
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