En vez de agua bendita utilizaron cerveza para el bautizo. El curita borrachín dio el sacramento entre bromas al "supaypawawa" (hijo del diablo) de Cipriani y al obispo violador de Ayacucho. Fue con esta sátira al sacramento católico que el Club Departamental de Apurimac celebró su tradicional fiesta apurimeña con "El Bautizo del Tanta Wawa".

Esta tradición, según Roberto Martínez, presidente del club, responde a los excesos de los carnavales apurimeños de febrero, donde las "warmichas" quedaron embarazadas. Nueve meses después (noviembre) nacen los "wawas". Éstos son representados con panes dulces grandes que, cada uno con su padrino, recibirá el bautizo del "tayta cura". La construcción de la parodia es hecha enteramente en quechua, y quien resulta ser el verdadero padre del "wawa" es el cura.

Con ello, el club busca revalorar sus tradiciones .

"Nosotros tenemos grandes representantes como Arguedas, Micaela Bastidas, Chabuca Granda, así como ellos llevaron nuestra cultura por el mundo, nosotros intentamos no perderla", expresó don Roberto.

Esta vez, los padrinos de los panes dulces, conocidos como "wawas", fueron el general Marino Ambía Vivanco, Doris Miranda, Efraín Medina, entre otros quienes al final fueron bautizados con un chorro de cerveza por el cuentero José Oregón, quien hizo del irreverente Tayta Cura.

Según manifiesta Martínez Pérez, la población apurimeña en Huancayo asciende a 5 mil familias, derivando de éstas casi 20 mil apurimeños netos. La actividad realizada también fue para reunir fondos para la adquisición de un local propio.