Villa El Salvador hará santuario sobre piedra de Juan Pablo II
Villa El Salvador hará santuario sobre piedra de Juan Pablo II

Veinticuatro horas después de que El Vaticano anunciara la canonización de Juan Pablo II, los sacerdotes de Villa ElSalvador realizaron una misa en la capilla San Pedro, donde se halla la Piedra del Papa y pidieron a sus feligreses hacer peticiones al nuevo santo para que bendiga a la población y se logre próximamente la construcción de un templo en su nombre .

Los rezos no están lejos de la realidad. El padre Linder Rosas de la cuasiparroquia Virgen del Carmen y San Pedro de ese distrito dijo a OJO que ya hay conversaciones con las autoridades del municipio de Villa El Salvador para ese proyecto.

Por el momento ya se dio luz verde para algunas ampliaciones en la capilla de San Pedro, pero también se evalúa la donación formal de dicho terreno para la Iglesia a fin de hacer un santuario en nombre de Juan Pablo II, con capacidad para unas 300 personas. "Sería un justo reconocimiento a Juan Pablo II, ahora más que nunca", dijo.

Refirió que la santidad de Juan Pablo II ya era tema recurrente entre los pobladores de Villa El Salvador, a quienes el recuerdo del Papa dejó una marca indeleble. Incluso, muchos de ellos ya portaban estampitas del Santo Pontífice para que fueran bendecidas en la Iglesia, mientras la estatua del Vicario de Cristo, en la avenida Velazco, no deja de tener velas y flores.

"La gente que lo conoció se emociona cuando habla de él y confiesa que a su lado se sentía paz y felicidad", refirió.

El alcalde Guido Iñigo Peralta confirmó la evaluación del proyecto del santuario y su "libre disposición de colaborar". "Es algo muy lindo. La disposición está dada. Es el pedido del pueblo, por eso lo vamos a coordinar", dijo. Para los vecinos el milagro más tangible del Papa es el Parque Industrial. El empresario de calzado, Máximo Huamán, fue uno de los que recibió a Juan Pablo II en 1985 cuando el Parque Industrial era un arenal. "Eran épocas de escasez de alimentos, de las colas, del terrorismo y la gente que vino a ver al Papa le decía que tenía hambre" y él les dijo :hambre de Dios sí; hambre de pan no, y bendijo el lugar, echó la semilla en el arenal y trajo el Parque Industrial. Nos estaba diciendo que del arenal comeríamos", anotó.

Hoy la Iglesia de Juan Pablo II puede ser otra visión de santo, de sus palabras : "Yo no me iré de Villa El Salvador".