Si alguien recuerda Wariwillka, es solo por su clase de historia del colegio. Hoy el complejo arqueológico más representativo de Huancayo solo se sostiene por puntales puestos sobre sus muros, el empeño de un par de arqueólogos y las esperanzas del director de su museo.

En estos días, los arqueólogos Irvin Navarro y María Paula Velarde realizan un reinventario de todas las piezas que se han hallado en el lugar. "No existe hasta ahora una lista uniforme (seriación) sobre todo lo que se ha hallado, cada arqueólogo proponía su teoría y todos definían sus hallazgos de diferente forma", dice el joven profesional.

Luego de realizar todo el trabajo de catalogación en coordinación con el Ministerio de Cultura, elaborarán un boletín en el que se informe a la población sobre las joyas que en ese pequeño ambiente se guarda.

"Los pobladores de aquí no saben mucho de lo que se tiene, y lo que intentamos es informar en un lenguaje sencillo sobre el verdadero valor de estas piezas". El trabajo que se extenderá hasta mayo, será solo con cerámica. Luego procederán al análisis 6 cráneos deformes hallados también en el complejo.

La conservación de Wariwillka data de los años '30, cuando arqueólogos como Ramiro Matos empezaron con las primeras excavaciones en la pacarina huanca. "De allí vinieron Lumbreras, David Motta, Carl Reinger, quienes ya explotaron el lugar".

Hoy ese espacio cuadrangular que fuera refugio de hombres antiguos, tiene la mayor parte de sus muros erosionados por la lluvia y a punto de caerse. Sobre ello ya se presentó un plan de emergencia a la sede del Ministerio de Cultura en Lima el pasado 7 de enero y solo se espera la tardía respuesta.

El director del museo, Robert Arroyo Huamán, muestra su entusiasmo cuando habla de Wari. "Aunque desde hace tiempo existe falta de comunicación entre el Instituto Nacional de Cultura (INC) y el Ministerio de Cultura, poco a poco nos vamos superando". El Ministerio de Cultura administra en el Perú alrededor de 51 museos dentro del Sistema General de Museos al cual Wari pertenece.

COLABORADORES. Para la atención al público están solo dos personas en el sitio. Por ello han creado a los "Vigías del patrimonio", estudiantes que en sus días libres colaboran como guías.

Así va Wariwillka, con apoyos momentáneos y presupuestos miserables.