Wilmar Valencia habla de los Potrillos
Wilmar Valencia habla de los Potrillos

Dos meses antes había sido sancionado, por lo que no pudo jugar más en el Descentralizado y se fue a jugar a El Salvador (Centroamérica). Wilmar Valencia Pacheco se salvó de la tragedia del Fokker del 8 de diciembre de 1987, en la cual fallecieron sus compañeros de Alianza Lima, aquellos con quien había compartido camerín entre alegrías y tristezas. "Es muy duro para mí recordar a una gran generación de futbolistas", expresó el ahora director técnico.

Valencia asistió el sábado al estadio Alejandro Villanueva, donde se ofició una misa en memoria a los caídos del 8 de diciembre de 1987.

Afición: Hace poco se recordó los 25 años de la tragedia que enlutó no sólo a Alianza Lima, sino a todo el Perú, ¿qué sentimiento le nace al recordar la partida de sus excompañeros?

Wilmar Valencia: Sí, han pasado 25 años. En ese momento yo tenía 26 años y ahora para mí es muy duro recordar a ese grupo de compañeros, de amigos que se fueron en ese instante, a quienes Dios los acogió en su gloria. Y bueno cada 8 de diciembre es un compromiso conmigo mismo de ir a orar, a reflexionar, a recordar que Dios lo tiene en su reino y a la vez pedirles que intercedar por nosotros ante Dios para poder estar de la mejor manera, luchando en la tierra.

A: Usted debe tener muchos recuerdos de la convivencia con los 'potrillos' que jugaban en Alianza Lima, ¿cuál es el que más recuerda?

W.V.: He compartido cinco años con ellos porque llegué en febrero del 83 a Alianza Lima, y la tragedia fue en diciembre de 1987. He visto crecer a muchos chicos, porque vivía en Alianza Lima desde cuando estaban en las divisiones menores. El mejor recuerdo que tengo de ellos que eran tipos extraordinarios, grandes futbolistas, que vivian la vida con una alegría espectacular. Siempre los recuerdo con mucho cariño.

A: ¿Cómo se enteró de la tragedia?

W.V.: Estaba mirando la televisión antes de ir a entrenar. En ese momento comenzaron a pasar un flash en la cual decían que un avión de Alianza Lima con todos sus tripulantes había desaparecido. Me comuniqué con una familia en Lima, con la cual compartí muchos momentos, y me confirmaron la trágica noticia. ¡Fue un golpe muy, muy duro! Muy doloroso, uno de los golpes más duros que recibí en la vida.

A: ¿Se fue una buena generación de futbolistas en esta tragedia?

W.V.: Se fue una gran generación. Pienso que con ellos el fútbol peruano en este momento hubiese sido diferente. Pero bueno Dios determina y no se puede hacer más nada, solor resignarse.

A: Usted quiere mucho a Alianza Lima, es su segunda casa, ¿no es cierto?

W.V.: Yo soy hincha de Alianza Lima, y estoy identificado con el club, quiero mucho a esa institución.

La entrevista completa mañana en la edición impresa de correo Huancayo