"Alipio" tenía rasgos marcados de trastorno paranoide
"Alipio" tenía rasgos marcados de trastorno paranoide

El terrorista recientemente abatido Alejandro Borda Casafranca, camarada "Alipio", mostraba un impresionante perfil criminal, que fue elaborado por las Fuerzas Armadas y la Policía durante años, y al que accedió este diario.

El documento reservado señala que el subversivo pertenecía a la "línea Proseguir" de Sendero Luminoso (SL), a la que el informe acusa de vínculos con el narcotráfico.

Afirma que "Alipio" tenía una militancia terrorista de 28 años aproximadamente, pero a lo largo de estos mantuvo rencilla con otros líderes.

"Se deslinda de la ideología marxista-leninista-maoísta y el accionar de Abimael Guzmán Reynoso, camarada "Gonzalo", y Óscar Ramírez Durand, camarada "Feliciano", su mentor, a quienes repudia por cambiar de filosofía y querer tomar el poder por vía pacífica", detalla el documento.

Tras este episodio, "Alipio" realizó junto a Víctor Quispe Palomino, camarada "José", una reorganización y recomposición de todos sus mandos, cuadros y militantes "en los ámbitos ideológico, político y organizativo".

"Entre los propios terroristas es conocido por sus conocimientos de la geografía de Vizcatán y la brutalidad que aplica a sus camaradas. También se le refiere como el principal enlace de los terroristas del VRAEM con los narcotraficantes", indica el informe.

Asimismo, se le califica como uno de los terroristas "más radicales", pues siempre portaba un fusil Galil y estaba atento a que los grupos de vigilancia y contención funcionen a la perfección durante una incursión armada.

ATENTADOS. De acuerdo con el informe obtenido por el diario Correo, Borda Casafranca estudió primaria en el Centro Educativo Mixto Nº 38285-35 San José de Secce, y secundaria en el colegio estatal "osé Santos Figueroa.

Este mando subversivo operaba en Santo Domingo de Acobamba, en Huancayo; Pangoa, en Satipo; y Ayahuanco y Llochegua, en Huanta, Ayacucho. Sin embargo, la última vez que se le vio fue en La Convención, Cusco en 2012.

El informe policial revela que "Alipio" participó en 1980 en atentados terroristas. Dos años después, en 1982, intervino en el ataque a una comisaría y un penal en Ayacucho, permitiendo la fuga de varios subversivos.

En los años 1983 y 84 intervino en los ataques a la ex Policía Peruana de Investigaciones (PIP), comisaría de Quinua, asesinatos selectivos a miembros de la Guardia Civil, "ganándose un nombre por su extrema crueldad".

En 1989, el sanguinario "Alipio" asesinó a 20 camaradas por pretender emanciparse.

Entre otros atentados brutales, en 1994 asesinó a 18 civiles en el sector denominado Arapa, en la provincia de Azángaro (Puno), cuando dichas personas se encontraban en un vehículo trasladándose a ese sector. (Ver infografía)

SU PERSONALIDAD. Otro de los aspectos que aborda el informe, es el concerniente al "perfil sicológico" del mando senderista.

El informe reservado, detalla que "Alipio" es "de personalidad fuerte, enérgica, agresiva y autoritaria. Le gusta mandar y tener el poder por la fuerza o violencia; se siente a gusto en jerarquías piramidales de poder, donde hay jefes y subordinados".

Los especialistas señalan que se puede interpretar, de acuerdo con sus expresiones faciales, que tenía una preocupación constante y permanente en la que cotidianamente vivía.

"Tiene una mirada penetrante, muy observadora, llena de temor y angustia, más que de odio. Trata de aparentar dureza y serenidad", detalla el documento.

Asimismo, se indica que Borda Casafranca "es fruto de la mixtura del terrorismo, de la pobreza de su zona y del descuido del Gobierno, ya que desde muy pequeño ha encontrado falta de oportunidades y necesidades primarias no satisfechas".

"Lo anteriormente expuesto, aunado a la experiencia de haber sido reclutado en la adolescencia por Sendero Luminoso, justo en la etapa de desarrollo humano, en la que se forja la personalidad y se consolidan las creencias", se detalla.

"Le gusta la acción y aventura, se siente atraído por las armas y la violencia. No teme asumir responsabilidades ni tomar decisiones difíciles. Su vida es para él un juego de poder en el que tiene que ganar para estar vigente en el grupo. Se presume el iluminado conductor de la guerra popular", revela el informe sicológico elaborado por los especialistas de la Policía.

Por el hecho de haber estado largos años en la clandestinidad y siempre en constante movimiento, "tiene rasgos marcados de un trastorno paranoide de la personalidad".

UNA BESTIA. El perfil de "Alipio", el sanguinario cabecilla terrorista, señala que durante el período de liderazgo del camarada "Feliciano" era el encargado de ajusticiar a los enfermos, ancianos, a los que claudicaban, a los que vulneraban las reglas del Partido Comunista, a los arrepentidos.

"Es de carácter fuerte, impulsivo y violento, destaca por la severidad con que trata a los demás delincuentes terroristas. Es considerado uno de los miembros más radicales de la organización terrorista. De bajo perfil, trata de pasar desapercibido, no le gusta sobresalir", se indica.

Finalmente, el informe policial al que accedió este diario remarca que "Alipio" era el gran responsable de estrechar los vínculos de Sendero con las mafias dedicadas al tráfico ilícito de drogas.

"Promueve e induce a los pobladores a sembrar coca y estaría abriendo nuevos campos de cultivo para incrementar la producción de PBC; asimismo, su fuerza tendría la misión de transportar droga desde Vizcatán hacia Huancavelica por la ruta del río Mantaro", explica.

El expediente de "Alipio" también da cuenta de su vida familiar, y revela que es el mayor de tres hermanos, provenientes de un hogar pobre, con carencias educativas y económicas.

Uno de sus hermanos es Saúl Olpiano Borda Casafranca (41), quien vive en San José de Secce, y es conocido como "Comando Saúl" por haber sido miembro del Comité de Autodefensa (CAD) de Santillana. Un medio hermano de "Alipio", llamado William Casafranca (28), actualmente se encuentra preso acusado por terrorismo.

Su padre fue Agustín Borda Padilla, quien falleció a causa de una enfermedad, y su madre es Julia Casafranca Cartolín, quien vive en el anexo de Ccanobamba, distrito de Santillana, provincia de Huanta, en la región Ayacucho.

TAGS RELACIONADOS