Antonio Solá tiene en su dossier el éxito electoral de dos jefes de gobierno de España: José María Aznar y el actual, Mariano Rajoy. Además, fue el consultor principal en las campañas que llevaron a la presidencia en 2006 a Felipe Calderón, en México; en el 2011 a Michel Martelly, en Haití; y a Otto Pérez Molina, en Guatemala. Ahora está en el Perú y está “en conversaciones” para asesorar a uno de los actuales candidatos.
En el Perú hay pocos partidos institucionalizados, ¿qué tanto afecta esto a la democracia en un momento electoral? ¿Cómo afecta?
Con una lógica de outsiders o de candidatos que vienen de afuera de ese sistema de partidos y que luego consolidan sus propios partidos. Lo que provoca es que surjan este tipo de personalidades que quieran competir por una campaña a presidente. Jimmy Morales, por ejemplo, es un humorista que no tenía partido y ahora es presidente de Guatemala.
¿Cuál sería la forma correcta de que un outsider ingrese al panorama electoral?
No solo para el outsider, sino para los políticos en general. Una de las misiones más importantes que tiene un político es entender la causa que le lleva a buscar la Presidencia de un país, y esa causa hay que hacerla coincidir con la voluntad de los ciudadanos. Un outsider es el surgimiento de un anhelo del ciudadano que pudiera estar descontento por la situación política o con los políticos tradiciones, y es allí donde encuentra un porcentaje de la población que quiere entender que un outsider puede traer cosas nuevas. Esa sería, de alguna manera, la causa del outsider.
En el Perú, César Acuña ha pasado de 4% a 9%. ¿Qué oportunidades tendría de ganar la elección?
Por lo pronto (Acuña) es novedad, y la novedad te permite llamar la atención, la novedad es siempre atractiva. Lo que yo pienso es que las elecciones están totalmente abiertas, no hay nada dicho. Cada día hay más competencia en el sistema electoral, es mas difícil ganar una elección presidencial y se gana con menos puntos de distancia.
¿La estrategia de entregar regalos sirve para ganar una elección?
Puedes regalar lo que quieras, pero la gente no es tonta. El regalo es un tema muy puntual. Puede servir para canalizar cierto voto, te puede ayudar a eso, pero no necesariamente eso te va a dar la victoria. Hoy en día, el peruano es un elector más sofisticado, cada día entra más a la redes sociales, a los medios tradicionales, y eso está haciendo que la competencia (para los candidatos) se haga más dura. Cada día el clientelismo político se reduce más por la ventana que te da el mundo de las redes sociales.
Keiko Fujimori se mantiene primera pese a que su padre está en prisión acusado de varios delitos, ¿por qué?
Keiko tiene muchos activos y puede ser perfectamente la próxima presidenta del Perú. Los hijos no necesariamente tienen que arrastrar los pecados de los padres. Y uno tiene que saber dónde está parado.
¿Le puede ayudar a ganar la elección el hecho de que intente desligarse de su padre?
El hijo de Pablo Escobar no es Pablo Escobar y aquí puedo decir exactamente lo mismo. Creo que la gente puede entender eso. Ella tiene todas las posibilidades abiertas para ganar y ya vivió en la elección pasada una campaña tan dura. Alan García también se tendrá que preparar, el caso de los indultos le está afectando y, probablemente, le está impidiendo subir. Una campaña electoral es un diálogo donde intervienen partidos, candidatos, organismos internacionales, medios...
¿Y en este diálogo es válida la opinión o participación de Mario Vargas Llosa?
Absolutamente válida. Dentro de lo que es la democracia peruana es un jugador perfectamente habilitado para hablar. Tendrá sus intereses y podría hablar como lo ha estado haciendo estos días, y ponerse en la mesa y dar su opinión…
¿Pero puede influir en el voto?
La gente cada vez abre más los ojos y tiene la capacidad de informarse. ¿Porque Mario Vargas Llosa diga cuál es su candidato, necesariamente los votos van a ir por allí? No.
Aquí fueron famosos los “potoaudios”. ¿En qué medida la denominada “guerra sucia” es válida en una campaña?
Soy el principal promotor de decir que una campaña de contraste es válida, buena para la democracia y una forma de que los ciudadanos se enteren de qué está pasando. Yo, como candidato, tengo derecho a decir lo que soy, pero también tengo derecho a decir lo que tú eres. Y si creo que tú tienes algo que los ciudadanos merecen saber y yo lo puedo decir, lo voy a decir. No estoy hablando de campaña sucia, sino campaña de contraste. Las campañas de contraste ayudan a la democracia siempre que estén dentro de la normalidad del juego electoral.
Pero se cae en la polarización y se dejan de lado las propuestas...
El 85% del votos es absolutamente emocional y la gente responde a los estímulos que ve en la televisión y eso es lógico. Y es lógico que se desaten las pasiones. Es necesario pasar por este tránsito de la campaña electoral. (Los candidatos) tienen que estar sujetos al escrutinio público para que la gente u otros candidatos les puedan decir lo que son y lo que no son.
En esta campaña, ¿quiénes son más susceptibles a los ataques?
Keiko Fujimori, que está en primer lugar, y César Acuña, si es que sigue subiendo (en las encuestas).
DATO:
Antonio Solá, Consultor español. Será expositor en la VIII Cumbre Mundial de Comunicación Política, que se realizará por primera vez en Lima, del 2 al 4 de diciembre. Inscripciones en la página www.cumbre2015.com

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