Las Elecciones Regionales y Municipales (ERM) de 2026 dejan un mapa político inusual.

Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), se elegirán a 13,123 cargos en todo el país. Sin embargo, más del 30% de estos lo habrían ganado dos organizaciones políticas.

Batacazo

Alianza para el Progreso (APP) encabeza la lista con 2,178 posibles autoridades.

Este partido proyecta un gobernador en primera vuelta y lleva seis candidatos al balotaje.

Asimismo, APP suma 33 alcaldías provinciales, 285 distritales y 52 consejerías regionales. Sus regidurías llegan a 1,807 entre ambos niveles.

Somos Perú (SP) ocupa el segundo lugar con 1,819. Esta organización proyecta 2 gobernadores en primera vuelta y lleva 8 candidatos a segunda vuelta.

SP suma 32 alcaldías provinciales, 227 distritales y 60 consejerías regionales. Sus regidurías alcanzan 1,498 entre provinciales y distritales.

Esto se dio a pesar de que ambas organizaciones perderían su inscripción el próximo año, al no superar la valla electoral en las Elecciones Generales pasadas.

Disrupción

Uno de los partidos que destaca es Ahora Nación (AN) con 1,026 potenciales autoridades.

AN proyecta dos gobernadores en primera vuelta y lleva tres candidatos al balotaje.

También suma 16 alcaldías provinciales, 148 distritales y 29 consejerías regionales. Y concentra 831 regidurías entre provinciales y distritales.

Supera largamente a otras organizaciones que lograron representación en el Congreso.

Por ejemplo, Fuerza Popular (FP) suma 242 posibles autoridades y solo llevaría a un candidato al balotaje regional.

Mientras que Juntos por el Perú (JP) alcanza las 328.

El Partido Cívico Obras y el Partido del Buen Gobierno (PBG) registran 9 y 15, respectivamente.

Análisis

El politólogo Alejandro Mejía explicó a Correo que tanto APP y SP tienen un mejor resultado a nivel subnacional basado en su trabajo a nivel de bases y captación de liderazgos.

“Esto difiere de su desempeño en elecciones generales donde ha recibido un ‘voto castigo’ por parte de la población. Consideremos también que sus autoridades elegidas podrían quedarse sin organización política”, advirtió.

Para Mejía, FP prefirió controlar la agenda política nacional por ser más rentable a nivel político que competir por alcaldías y gobiernos regionales.

“FP se acostumbró a enfocar toda su maquinaria electoral en obtener representantes en el Congreso y competir por la presidencia, sin hacer un trabajo de cuadros para generar arraigo en zonas rurales del país”, refirió.

El especialista calificó de “decepcionante” el desempeño de Obras y PBG en las ERM2026, mientras que consideró “discreto” el de JP. No obstante, destacó los resultados de AN.

“Ahora Nación centró su atención desde antes de las elecciones generales en regiones del sur, donde ha sabido capitalizar las preferencias de un electorado antisistema y de rechazo al centralismo limeño”, indicó.