Días de Santiago
Días de Santiago

Vecinos y rivales. Aunque Jorge Tarud habite en las orillas del río Mapocho y agite las aguas de las desavenencias cada vez que el caudal se altera, y de este lado Javier Valle-Riestra demuestre que el Rímac puede lanzar piedras hacia el sur desde el fango impropio de sus comparaciones, lo cierto es que ni Chile ni el Perú van a poder mudarse de vecindario.

Y eso, que es un axioma elemental de la convivencia; eso que los políticos no han comprendido; eso que ni el fútbol ni la Corte de La Haya suelen separar; eso, decimos, lo han entendido los empresarios de ambos países.
¿Necesario? ¿Vital? ¿Imprescindible? Cualquier definición vale para resaltar las relaciones comerciales que la semana pasada, en Santiago de Chile, alcanzaron un punto culminante: en el marco de la Expo Perú 2009, una delegación de 80 empresarios

peruanos, empujados por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, llegó hasta el ombligo de la culebrítica extensión sureña para concretar negocios entre los dos países vecinos.
En pleno "Salitre II", porque business son business, la delegación, encabezada por el ministro Martín Pérez, se aupó nada menos que en el avión presidencial y se trajo las alforjas llenas. No de goles, felizmente. Esta vez no.

SI VAS PARA CHILE. Las reuniones se produjeron entre el martes 27 y el viernes 30 de octubre. Se efectuaron ruedas de negocios, presentaciones (entre ellas, una de caballos de paso), entrevistas directas, desfiles de moda, desayunos de trabajo, foros, cocteles, ponencias, etc., etc. Todo vale y todo sirvió.
Al final, luego de 480 reuniones, se logró un estimado de US$11.5 millones de ventas potenciales, 14 mandatos (ofrecimientos) de inversión en el Perú (finanzas, inmobiliaria, minería, metalmecánica y software) y 500 solicitudes para adquisición de textiles o diseños de moda nacionales.
¿Todo ello es nuevo? En realidad, no. Las "agendas inteligentes" o "cuerdas separadas" vienen funcionando entre los dos países hace rato. No por nada Chile tiene invertidos US$6,500 millones en el Perú y los peruanos ya elevaron a US$2,500 millones sus inversiones en esa franja ubicada entre los Andes y el mar.
Y no por nada las exportaciones e importaciones se han acercado a US$650 millones entre los dos países (ver infografía) y la gastronomía peruana, con 120 restaurantes en Chile, ha invadido los paladares sureños, que luego del tercer pisco sour dejan de preguntarse sobre orígenes o nacionalidades.

MÁS ALLÁ DE LA HAYA. En ese contexto, la apuesta por un futuro económico compartido es una realidad ahora y una tarea de afianzamiento permanente. Hace poco, el poderoso grupo económico peruano Brescia compró Lafarge, la principal cementera de Chile, a US$555 millones.
Y el último miércoles, agobiado por sus visitantes en Facebook, el empresario Gastón Acurio anunció la próxima inauguración de su segundo restaurante, cinco tenedores, en Santiago.
Aunque el rubro gastronómico, con 120 restaurantes peruanos, representa un giro especial en Chile -hay un mercado mayorista que vende Inca Kola, limones y ají amarillo como si se estuviera en La Parada-, no es el único campo con perspectivas.
De hecho, Chile es el primer país que exporta turistas hacia el Perú con cerca de 450 mil visitas por año y la principal joyería peruana, Ilaria, ya anunció su ingreso a esas tierras. El rubro de las confecciones empezó también a abrirse paso, en lo que puede ser una avalancha de proporciones considerando las ventajas comparativas del algodón y los precios.
"Ahora el gran reto es pasar a exportar más confecciones, más agroindustrias, (impulsar) otros sectores", señaló a Correo el ministro Pérez al finalizar el evento.
Y agrega que la idea es que la agenda bilateral no sea dominada por los exabruptos políticos y que el sector económico, con los grandes, pequeños y medianos empresarios, recobre otro protagonismo. Una presencia que nos ayude a transitar por un cauce distinto, uno por el cual el Rímac y el Mapocho puedan avanzar sin huaicos ni lodos en un solo sentido, hacia un solo objetivo: hacia la ruta esquiva de la prosperidad.

"La gastronomía peruana
va a conquistar AL"

Correo: ¿La gastronomía peruana en Chile tiene un techo alto?
Martín Pérez: Yo creo que la gastronomía peruana ha invadido Chile y ha conquistado los paladares de los chilenos. Hemos visto que hay un mercado central que vende choclo congelado, yuca, ají, salsa a la huancaína, huacatay, sillao, Inca Kola, leche Gloria. No hay duda de que hemos crecido.

C: ¿Y hasta dónde se puede llegar?
MP: Ahora son 120 los restaurantes peruanos en Chile, pero para que tengas una idea, en el Perú se calcula que hay 70 mil restaurantes registrados. Suponiendo que en Chile hubiera algo similar, el techo es enorme.

C: ¿Por qué no se ha podido crecer en Ecuador o Colombia?
MP: Quizá porque, recordemos, Chile es el principal país emisor de turistas. En los últimos cuatro años, han llegado más de un millón. Entonces, van probando, les va gustando y los vamos convenciendo. Yo creo mucho en la gastronomía. Creo que vamos a conquistar América Latina. La gastronomía debe ser un destino turístico más para el Perú.

C: ¿Cómo evalúa el aporte de Gastón Acurio en este campo?
MP: Antes de Gastón, la gastronomía en el Perú ya había iniciado un despegue, pero creo que Gastón ha sido un elemento aglutinador. Creo que él tiene mucho mérito en resaltar lo peruano. Nos ha ayudado enormemente a difundir la gastronomía y tenemos que estar muy agradecidos.