SIMBILÁ - CATACAOS. Una denuncia sin nombre sobre un presunto lavado de dinero en la edificación, ha impactado tremendamente al Hospital Privado del Perú SAA. cuando esta entidad se encuentra a punto de cumplir cinco meses de operaciones en el Km. 5 de la carretera hacia Catacaos, en el caserío Simbilá.
El anónimo ha provocado la recomposición del Directorio, con la extraña baja de su presidente, el italiano Onofrio Stagno; y destapa la existencia de amenazas y extorsión que sus principales directivos atribuyen a deudas del inversionista con uno de sus acreedores.
Según la información que circula en Internet, el Hospital Privado del Perú sería una empresa de fachada destinada a blanquear ingresos mal habidos en el exterior. La puntería está dirigida contra su creador, y hasta hace poco su principal promotor, Onofrio Stagno, contra quien disparan acusaciones de grueso calibre.
EXTORSIÓN. En Simbilá, el gerente general del nosocomio, Marco Saldaña Lavalle, admitió los problemas pero dijo que "no comienzan con la comunicación que circula en Internet". Ya desde el 11 de agosto último, comenzaron a recibir llamadas amenazantes, de desconocidos que exigieron dinero a cambio de no revelar cierta información que comprometía a Stagno.
Saldaña acudió a la policía y denunció la extorsión, según registros que obran en la Divincri Piura desde el 13 de agosto. Según dice, las autoridades ya saben de dónde provienen las llamadas, pero prefiere mantener en reserva quiénes están involucrados por tratarse de una investigación policial.
ACREEDOR. No obstante, adelantó a Correo que los extorsionadores están vinculados con un antiguo acreedor de Onofrio Stagno en el negocio de la pesca, quien pretende cobrarle la deuda chantajeandolo. La deuda es real, aunque no ha podido ser precisada por Saldaña, pero ese sólo hecho ha dado pie a que los demás inversionistas del Hospital Privado pidan la cabeza del italiano.
Este personaje dejó de presidir el Directorio el 12 de agosto: renunció en pleno ajetreo por las llamadas amenazantes, a fin de no comprometer la imagen y el funcionamiento del hospital. Al día siguiente, la extorsión fue denunciada ante la policía.
INVERSIÓN. "El Hospital privado no está dispuesto a contestar un anónimo", nos dijo apenas lo abordamos. Pero Saldaña Lavalle, quien contestó personalmente las llamadas de los extorsionadores, dijo no entender cómo es que en esa comunicación aparecen fotografías y documentos que pertenecen exclusivamente al hospital.
También mencionó que el origen de la inversión será aclarada en diez días, cuando los inversionistas lleguen a Piura con ese único propósito. Pero dijo que nada está más lejos de la verdad que el contenido de los correos anónimos.
"La inversión del Hospital Privado es mil por ciento lícito", han declarado los inversionistas, en comunicación directa con la Gerencia.
Pascual Etreda, en representación del resto de accionistas (son 5 en total), comunicó que el grupo tiene una trayectoria de solvencia y transparencia en canadá.
De dónde vienen los fondos
El proyecto del Hospital Privado costó unos 2,5 millones de dólares. Tuvo varias etapas, iniciadas por la contratista de propiedad del Arq. Gilberto Basalo Colchado. Según tasación actual del Banco Continental, sólo el área construída es por US$ 1 millón 100 mil; en equipos adquiridos hay US$ 1 millón más y otros 300 ó 400 mil dólares en compras diversas. Los fondos, según la Gerencia General, provienen de capitales privados pues no hubo ninguna línea de crédito local. Los inversionistas son todos canadienses.
El costo del proyecto se incrementa cada día, pues ya tiene en proyección su propia sala de hospitalizaciones, con 20 camas y 2 salas de cirugía. Esto costará unos US$ 300 mil, pero todavía no cuentan con la plata. De hecho, hay problemas de dinero con algunos compromisos adquiridos con proveedores todavía en vías de resolverse. La información tiene como fuente la gerencia del hospital.
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Extorsión y amenazas
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