José Alejandro Graña Miró Quesada, expresidente del directorio de la constructora Graña y Montero, ofreció ayer, por segunda vez, su testimonial ante la comisión “Lava Jato” sobre la participación de esa firma en concesiones y ejecuciones de obras en asociación con la empresa brasileña Odebrecht.
Graña y Montero participó en consorcio con Odebrecht en la ejecución del Corredor Vial Interoceánico Sur Perú-Brasil, Tramos 2 y 3 IIRSA Sur; en el Sistema Eléctrico de Transporte Masivo de Lima y Callao, Línea 1; y en el Gasoducto Sur Peruano (proyecto cancelado).
Graña estuvo acompañado de un abogado, con quien solía consultar antes de responder algunas preguntas.
El empresario renunció a la presidencia del directorio de GyM, pero continúa como importante accionista.
Al iniciar su participación, ratificó que su compañía no tenía conocimiento del pago de sobornos a funcionarios peruanos.
“Solo quiero reiterar mi posición de que nosotros no conocíamos ni podíamos conocer el sistema de pago de sobornos de Odebrecht ni los pagos hechos a funcionarios peruanos”, manifestó.
Remarcó que, según declaraciones al Departamento de Justicia de Estados Unidos, el sistema de sobornos de Odebrecht “era conocido por unos pocos ejecutivos de la compañía”.
Citó declaraciones de Marcelo Odebrecht hechas a fiscales peruanos, según las cuales la procedencia del dinero para el pago de coimas “no era conocida por la mayor parte de los ejecutivos de la propia empresa Odebrecht. Más aún: la divulgación de un sistema tan complejo a terceros que son socios ocasionales de proyectos específicos pondría en peligro el sistema en general”.
Recordó que el Grupo Graña y Montero enlistó en la Bolsa de Valores de Nueva York en 2013. “Las normas son muy estrictas respecto de actos ilícitos, por lo que, si hubiésemos sabido que Odebrecht cometió actos de corrupción siendo nuestro socio, no nos hubiésemos expuesto a la Bolsa de Nueva York (...) lo que es un señal de gran transparencia”, argumentó.
El congresista Mauricio Mulder citó palabras textuales de Jorge Barata, que estarían en conocimiento del fiscal Hamilton Castro, en el sentido de que el pago de coimas fue realizado por Odebrecht y que “el resto de empresas sí tenían conocimiento, no detalles, pero sí sabían que existía la coima”.
Graña Miró Quesada respondió: “Antes ya hemos aclarado. Lo que el señor Barata dijo no se ajusta a la verdad. Es difícil probar que uno no sabía nada. Porque si no sabes nada, no tienes cómo justificarlos...”.
La sesión se prolongó por más de cuatro horas.
Graña Miró Quesada reconoció que estuvo en Palacio de Gobierno como invitado por casi todos los presidentes.
Refirió que durante el proceso del Gasoducto del Sur Nadine Heredia lo convocó a Palacio, le mostró un álbum con recortes periodísticos de El Comercio poco favorables a ella y le pidió que cambie la línea editorial del diario a favor del gobierno de su esposo. Según refirió, respondió que él nada tiene que ver con los contenidos de El Comercio.


