El nombre de la jueza Norma Beatriz Carbajal Chávez saltó ayer a la palestra, aunque no por un hecho destacado en su labor como magistrada, sino por las críticas a su trabajo tras la demora de la expedición de la orden de captura al dirigente amazónico Alberto Pizango, quien ahora se encuentra como no habido.
Se sabe que esta magistrada no cuenta con mucha experiencia como juez penal, dado que recién a principios de año el presidente de la Corte Superior de Lima, César Vega Vega, la nombró como jueza a cargo del 51 Juzgado Provincial de Lima.
Antes, fue nombrada como jueza de Paz de San Juan de Lurigancho, donde estuvo sólo un año.
Si cesara como juez provisional, Carbajal retornaría a su cargo de origen, que es el de secretaria del 24 Juzgado Penal.
Sobre el particular, el constitucionalista Aníbal Quiroga comentó que si bien el tema de los jueces provisionales es un problema latente en el Poder Judicial, este no sería el caso, sino más bien la indolencia de ciertos magistrados ante la realidad de los hechos.
"En este caso, el de Bagua, se debió actuar con rapidez. A la jueza no se le pidió que condenara sino que tomara una medida provisional (orden de detención)", señaló.
Mientras tanto, Pizango se hizo humo y nadie conoce su paradero. Esta información fue confirmada por el procurador de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Ricardo Castro Belapatiño, y la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas.
El abogado de la PCM reveló a este diario que la Policía Nacional de Seguridad del Estado ha iniciado desde las primeras horas de ayer una búsqueda nacional al dirigente amazónico pero, por ahora, no da señales de vida. Consultada al respecto, Cabanillas reveló que no hay certeza respecto de las versiones periodísticas extraoficiales que hablan de que Pizango llegó hasta Puno y estaría en camino a Bolivia, donde supuestamente buscará asilo.

NO TE PIERDAS

