Un legado que
 deja huellas
Un legado que deja huellas

ANGELICA CUELA
acuela@epensa.com.pe
Recordar el caso Huaynay, es recordar a Alejandro Olivera Vila, un hombre lleno de historia y sabiduría que el pasado viernes dejo de existir para unirse en la vida eterna con su amada Íala.
Su muerte ha consternado a políticos de las diferentes generaciones, que acompañan a los hijos de "El Gato" en esta lamentable pérdida de un ex político que ayer pude conocer gracias a su primogénito Boris Olivera.
"Mi padre nació en Moya el 4 de junio de 1936, quería mucho al lugar donde nació, pero por su propia superación tuvo que emigrar a Cusco para estudiar Derecho en la Universidad Nacional San Antonio Abad, llegó a ser presidente de la Federación de Estudiantes del Perú. Ser líder era innato en él", nos comenta el abogado Boris.
En 1978- continúa- llegó a la Asamblea Constituyente como miembro del partido comunista. Su carrera empieza a tener notoriedad cuando en 1980 fue el único diputado de Izquierda Unida del departamento de Junín y el año 1985 fue reelegido con la votación más alta. Fue tres veces decano del Colegio de Abogados y defensor de las comunidades campesinas.