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Uno de los lugares que alberga mayor diversidad natural en nuestro litoral es la bahía de Paracas. La reserva nacional es el hogar de reptiles, aves, peces, mamíferos y algunas especies sorprendentes del fondo marino. Por eso, desde hace 16 años se ha convertido en el escenario de un proyecto especial de monitoreo del .

El Programa de Monitoreo Ambiental Marino Costero es un esfuerzo para estudiar, monitorear y desarrollar sosteniblemente esta zona de la costa peruana. Gracias a sus 114 estaciones de monitoreo, investigadores y monitores de Camisea han logrado realizar grandes aportes científicos reconocidos por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNAP) como el estudio del territorio y oceanografía de la reserva.

Además, desde su creación en el 2003 ha beneficiado a más de 7 mil pescadores artesanales y logró reafirmar la presencia de especies como el delfín nariz de botella, el gato marino peruano y el zorro colorado, especie considerada en estado de protección.

Un lugar para vivir

Todos los días, los monitores realizan un recorrido que va desde Puerto Paracas, las playas Loberías y Atenas, hasta el terminal marino de para evaluar la calidad del agua y supervisar a las poblaciones de delfines, lobos marinos, aves costeras y las actividades de la pesca artesanal de Pisco. También, se lleva a cabo un monitoreo abiótico y biótico que evalúa el comportamiento estacional de la flora y fauna marina.

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