Alimentación saludable: ¿Cuáles son las diferencias entre el etiquetado octógono o semáforo?

La problemática se enfoca en cómo debería presentarse la información nutricional en un producto industrializado
Alimentación saludable: ¿Cuáles son las diferencias entre el etiquetado octógono o semáforo?

Alimentación saludable: ¿Cuáles son las diferencias entre el etiquetado octógono o semáforo?

24 de Junio del 2018 - 13:28 » Textos: Liliana Caysahuana lcaysahuana@grupoepensa.pe

En la actualidad, la industria alimentaria ofrece una amplia variedad de productos procesados que se exhiben en el mercado de forma atractiva para el consumidor; sin embargo, ha surgido la preocupación por saber qué estamos consumiendo y qué insumo es dañino.

Al respecto, el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Minsa indica en el informe “Perú: Enfermedades No transmisibles y Transmisibles”, publicado en el 2016, que una de cada dos personas mayores de 15 años en el país presenta exceso de grasa corporal. Por tal motivo, surge la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para niños, niñas y adolescentes, que tiene como fin reducir los índices de sobrepeso y de obesidad. Con esta medida, se exige que los alimentos procesados muestren en su etiquetado toda la información relevante sobre su contenido. A la fecha, existen dos alternativas de etiquetado en discusión: el monocromo, denominado modelo octogonal, y el semáforo nutricional. Ambas opciones han generado cierta confusión entre los consumidores por no saber cuál es la más adecuada para una alimentación saludable, tanto en niños como en adultos.

Modelo octogonal

Fue planteado por el Ministerio de Salud. En este, las etiquetas tienen la forma de un octógono de borde negro y fondo rojo, en donde se indica el alto contenido en azúcar, sodio y grasas que posee un determinado producto. Además, la información se encontraría colocada con un etiquetado frontal.

Semáforo nutricional

La alternativa se presenta, también, como un octógono; pero difiere del anterior en su formato de señalización a modo de colores: el rojo, que indicaría el alto porcentaje de un nutriente determinado que tiene un producto; el amarillo, que muestra que existe una cantidad intermedia de una sustancia, aunque no por eso menos dañina; y, finalmente, el color verde, que señalaría la existencia de una cuantía menor. Toda la información se mostraría mediante porcentajes.

Conclusión

Aunque es importante que exista una advertencia sobre lo que estamos consumiendo, también es necesario que esta sea clara y precisa. Así lo señala Ricardo Laca, comunicador, publicista y gestor gastronómico, quien afirma que lo más relevante es que el consumidor posea la información suficiente para una buena elección. “Cada uno (de estos modelos) puede ser bueno para un tipo de mercado (...). No obstante, si no hay una campaña de capacitación, sea del octógono o sea del semáforo (...), es decir, si a la gente no se le enseña cómo entender los porcentajes que se encontrarán en el empaquetado, no se estaría logrando el principal objetivo que es el de reducir los problemas de salud causado por los alimentos industrializados”.

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