Las fracturas infantiles pueden pasar desapercibidas por su similitud con golpes leves. Expertos alertan sobre señales clave para un diagnóstico oportuno.
Las fracturas infantiles pueden pasar desapercibidas por su similitud con golpes leves. Expertos alertan sobre señales clave para un diagnóstico oportuno.

Las estadísticas médicas indican que entre el 40% y el 50% de los niños sufrirá al menos una fractura antes de cumplir los 18 años, siendo el antebrazo la zona más afectada. Esta realidad convierte a las caídas cotidianas —en el colegio, el parque o durante el juego— en un riesgo frecuente durante la infancia .

Estudios epidemiológicos señalan que el riesgo es mayor en varones, con una incidencia estimada de hasta 42%, frente a un 27% en niñas, aunque investigaciones recientes sitúan la tasa general cerca del 50% antes de la mayoría de edad.

¿Por qué las fracturas en niños pueden pasar desapercibidas?

A diferencia de los adultos, los huesos de los niños son más porosos y flexibles, lo que favorece lesiones como la fractura en tallo verde, donde el hueso se dobla y se fisura solo de un lado. Este tipo de fractura puede confundirse fácilmente con una simple contusión y retrasar la atención médica .

Además, las lesiones en el cartílago de crecimiento, zonas clave para el desarrollo óseo, no siempre son visibles a simple vista, pero pueden tener consecuencias a largo plazo si no se diagnostican a tiempo.

La importancia del diagnóstico por imágenes

“El ojo humano y el tacto no son suficientes cuando hablamos de pediatría”, señala Vanina Weisbek, gerente de Rayos X en Siemens Healthineers.

La especialista explica que las tecnologías actuales de radiografía permiten detectar fisuras sutiles con mínima radiación, lo que resulta clave para un diagnóstico certero y seguro en niños.

Tres señales de alerta para acudir al hospital

Especialistas recomiendan a los padres observar estas señales antes de aplicar remedios caseros:

  1. Deformidad visible: extremidades torcidas o bultos inusuales.
  2. Incapacidad funcional: el niño no puede mover o apoyar la extremidad tras 20 minutos de calma.
  3. Dolor puntual: dolor agudo y localizado al presionar suavemente sobre el hueso.

La radiografía sigue siendo el estándar para confirmar o descartar una fractura. Postergar la evaluación médica puede agravar lesiones en el cartílago de crecimiento.

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