Pirotécnicos afectan al sistema nervioso de personas con autismo

El estruendoso sonido de los pirotécnicos causa en las personas con autismo desesperación
Pirotécnicos afectan al sistema nervioso de personas con autismo

Pirotécnicos afectan al sistema nervioso de personas con autismo

20 de Diciembre del 2017 - 16:24

Los productos pirotécnicos causan crisis nerviosas, llanto entre otras reacciones en los niños y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) debido a los sonidos estridentes. Así lo informó el Ministerio de Educación (Minedu) e hizo un llamado a la población para que evite utilizarlos. Todo esto, ante la proximidad de la Navidad y el Año Nuevo.

Estudios han confirmado que los pirotécnicos afectan tanto al sistema nervioso como al sistema neurológico. A tal punto que muchas familias de niños o adolescentes con autismo, prefieren salir de la capital para evitar estas crisis.

PIROTÉCNICOS AFECTA AL AUTISMO

Clemencia Vallejos, directora de Educación Básica Especial del Minedu, sostuvo que los pirotécnicos tienen un efecto negativo en las personas con TEA porque ellas perciben los sonidos con una mayor intensidad que otras.

Para atenuar esos efectos, la funcionaria recomendó a los padres de familia de los estudiantes de los Centros de Educación Básica Especial (CEBE) y de los Programas de Intervención Temprana (PRITE) que se anticipen a los hechos para evitarles un momento traumático.

De esta manera, mientras se les cuenta historias de Navidad o el origen de esta festividad, se les enseña a taparse los oídos y protegerse, e incluso se puede poner en sus oídos algodón o audífonos con música suave para reducir el estruendo proveniente del exterior, explicó Vallejos.

¿Cómo ayudarlos?

La especialista recomendó que para ayudarlos, los padres pueden jugar haciendo sonidos similares a los causados por los pirotécnicos y asociarlos con imágenes de navidad como arbolitos decorados, regalos, las luces y explosiones de los fuegos artificiales.

Si el niño se pone muy nervioso durante las detonaciones, los padres deben mantener la calma y utilizar un tono de voz suave mientras le dan masajes relajantes hasta que recobren la tranquilidad.

Una vez que ha cesado el estruendo de los pirotécnicos, Vallejos sugiere animar al niño o adolescente a intentar entender los ruidos para reforzar sus pequeños logros.

“Lo mejor es armar un libro con figuras para que pinten y relacionen lo que está sucediendo en su entorno para que así puedan pasar tranquilos las fiestas”, acotó.

El sistema educativo de nuestro país atiende a cerca de 6000 estudiantes con TEA.