- Google ATLAS revela cómo se usa la IA en el trabajo
- Terremotos: ¿cómo pueden ayudar los perros robots a buscar sobrevivientes?
La expansión de la inteligencia artificial (IA), la automatización y el análisis de datos está modificando las competencias que las empresas requieren de quienes ocupan posiciones de liderazgo tecnológico.
Este escenario plantea un doble desafío para las mujeres: actualizar sus capacidades frente al acelerado cambio tecnológico y, al mismo tiempo, avanzar en un sector donde persisten brechas de participación y representación en puestos de decisión.
La UNESCO ha advertido sobre la subrepresentación femenina en campos vinculados con las tecnologías digitales y la inteligencia artificial, una brecha que también puede influir en quiénes participan en el desarrollo y las decisiones relacionadas con estas herramientas.
¿Qué necesita una líder tecnológica en la era de la inteligencia artificial?
Para Lucero León, presidenta del Consejo Directivo del Woman in Technology Summit, el perfil de liderazgo tecnológico está evolucionando hacia una combinación de conocimientos digitales, pensamiento estratégico y capacidades interpersonales.
“El liderazgo tecnológico del futuro estará definido por la capacidad de combinar innovación, pensamiento estratégico y habilidades humanas. Las mujeres tienen una gran oportunidad para liderar esta nueva etapa, siempre que continúen fortaleciendo sus competencias digitales y de liderazgo”, sostiene León.
A partir de esta transformación, la especialista identifica cinco capacidades que pueden adquirir mayor relevancia para las profesionales que busquen asumir responsabilidades de liderazgo.
1. Comprender la IA y utilizarla para tomar decisiones
El conocimiento de inteligencia artificial está dejando de ser una competencia limitada a desarrolladores, científicos de datos y otras posiciones estrictamente técnicas.
Quienes ocupan cargos de liderazgo necesitan comprender qué puede hacer la IA, cuáles son sus limitaciones y cómo puede incorporarse a los procesos de una organización.
Esto implica evaluar aplicaciones para productividad, análisis de información, automatización o desarrollo de productos, pero también considerar aspectos como privacidad, sesgos, seguridad, supervisión humana y uso responsable.
2. Desarrollar habilidades humanas junto con las tecnológicas
La automatización de determinadas tareas no elimina la necesidad de capacidades relacionadas con la gestión de personas.
Comunicación, negociación, empatía, inteligencia emocional, pensamiento crítico y capacidad para coordinar equipos continúan siendo relevantes para liderar organizaciones sometidas a procesos constantes de transformación.
La combinación de capacidades técnicas y humanas permite, además, traducir necesidades del negocio en proyectos tecnológicos y comunicar sus implicancias a personas con distintos niveles de conocimiento especializado.
3. Mantener un aprendizaje profesional continuo
El ritmo con el que evolucionan las tecnologías obliga a revisar periódicamente conocimientos y competencias.
Especializaciones, certificaciones, cursos de actualización y experiencia práctica pueden ayudar a las profesionales a mantenerse al día en áreas como inteligencia artificial, análisis de datos, ciberseguridad, gestión de productos digitales o transformación empresarial.
El aprendizaje permanente también implica desarrollar la capacidad de identificar qué nuevas tecnologías resultan realmente relevantes para la organización y cuáles todavía no justifican su implementación.
4. Saber gestionar equipos diversos
Los proyectos tecnológicos suelen reunir profesionales de diferentes disciplinas, edades, experiencias y especialidades. Por ello, dirigir equipos diversos requiere capacidades para integrar perspectivas y establecer objetivos comunes.
Para una líder tecnológica, esta competencia supone crear condiciones para que distintos perfiles puedan participar en la resolución de problemas y en la toma de decisiones.
También requiere gestionar desacuerdos, distribuir responsabilidades y construir dinámicas de colaboración entre áreas técnicas y de negocio.
5. Construir redes profesionales y ganar visibilidad
El desarrollo profesional no depende exclusivamente del conocimiento técnico. Participar en comunidades, encuentros especializados, programas de mentoría y redes profesionales puede facilitar el intercambio de experiencias y ampliar oportunidades de colaboración.
Estas conexiones también permiten conocer referentes, encontrar mentores, compartir aprendizajes y acceder a información sobre oportunidades profesionales o empresariales.
La visibilidad, en este contexto, puede construirse mediante la participación en proyectos, comunidades especializadas, publicaciones, conferencias y otros espacios vinculados con la industria.
Empresas también tienen responsabilidad frente a la brecha
El avance del liderazgo femenino en tecnología no depende únicamente de las decisiones individuales de las profesionales.
Las empresas pueden intervenir mediante procesos de selección y promoción, programas de formación, mentoría, evaluación de talento y oportunidades para que más mujeres participen en proyectos estratégicos y posiciones de decisión.
“Las organizaciones que promuevan el liderazgo femenino desde hoy estarán mejor preparadas para enfrentar los retos de la economía digital. No se trata únicamente de equidad, sino de competitividad e innovación”, afirma León.
En este contexto se realizará el Woman in Technology Summit, encuentro que busca reunir a representantes de los sectores privado, público y académico para discutir los desafíos relacionados con la participación femenina en tecnología.
Según la información proporcionada por la organización, el evento está programado para el 30 de setiembre de 2026 en el Hotel Los Delfines, en Lima.
-