"Se ha perdido el respeto por el bien común"
"Se ha perdido el respeto por el bien común"

Con la tranquilidad que lo caracteriza, Enrique Roig nos invita a pasar a su consultorio ubicado en San Isidro. En esta ocasión, los roles cambiaron. Sentado en un diván, el reconocido psicólogo se muestra dispuesto a contestar cada una de nuestras preguntas.

¿Qué es para usted la psicología?

Es lo que no se ve. La psicología es como ver el otro lado de las cosas. Ver el mundo de las emociones y las motivaciones. Es conocer por qué la gente hace las cosas que hace.

¿Siempre le atrajo este campo de estudio?

Sí. Siempre me interesó el comportamiento humano. Recuerdo que de pequeño vivía a unas cuadras del Larco Herrera y a veces me trepaba la pared para mirar qué pasaba allí.

¿Cuándo decidió que estudiaría esa carrera?

En cuarto año de secundaria llevé el curso de Psicología. El profesor que enseñaba se dio cuenta de mi interés, pues siempre le hacía las preguntas más difíciles. El curso me encantó y fue allí que dije "quiero hacer esto".

¿Por qué se especializó en el estudio de la conducta de los adolescentes?

La adolescencia es la etapa más difícil del ser humano. Es el periodo de mayor inestabilidad, pues se debe definir la identidad y tomar las decisiones más importantes de la vida. Por todo ello, creo que se puede hacer un mayor trabajo en la adolescencia.

¿Qué papel cumple la familia en esta etapa?

La familia es el eje central. En esta etapa, es la matriz en la que se van a generar los valores y los modelos de relación, las aspiraciones y los miedos.

¿Qué problemas relacionados a la salud mental presentan los adolescentes?

Actualmente, las relaciones son menos personalizadas y más interferidas por la tecnología, lo cual permite tener identidades alternativas. Un problema importante es que muchas veces la identidad alternativa toma el papel principal y el adolescente se aleja del contacto humano.

Cada vez son más los casos de violencia y asesinatos. ¿Qué está pasando en la sociedad?

Hoy en día hay una gran deshumanización. Las relaciones y el interés por lo que la otra persona siente no tienen importancia. Actualmente, lo más importante son las gratificaciones inmediatas. Hoy en día, el mandamiento es yo primero, yo segundo y yo tercero. El otro no existe y si existe es en función de que a mí me convenga.

Digamos que se ha perdido el respeto entre unos y otros...

Sí. Actualmente, se ha perdido el respeto por el bien común y hay un énfasis por el bien particular. Esto pasa en todos los ámbitos, desde la política hasta las relaciones interpersonales.

Desde el plano de la psicología, ¿qué se puede hacer para acabar con la violencia?

Primero, aceptar que el nivel de violencia es muy fuerte. Después, necesitamos reflexionar cómo podemos poner valores para contrarrestar esta violencia, la cual es una bola que crece y crece, y va afectando a la sociedad.

Hace unos años, las personas se resistían a ir al psicólogo. ¿Cuál es el panorama actual?

Todavía hay quienes se resisten, pero la gente ha ido entendiendo que tener un proceso terapéutico es sinónimo de crecimiento y desarrollo.

¿Aún existen quienes tienen una imagen errada del psicólogo?

Sí, aún hay una serie de mitos respecto al psicólogo. Todos deben entender que ir al psicólogo es como ir a cualquier doctor.