'Chabuca' Granda: Su obra musical es declarada Patrimonio Cultural de la Nación

"Cuyo aporte a la continuidad y renovación de la música criolla abrió nuevas sendas en la música popular peruana", señala el Ministerio de Cultura
'Chabuca' Granda: Su obra musical es declarada Patrimonio Cultural de la Nación

'Chabuca' Granda: Su obra musical es declarada Patrimonio Cultural de la Nación

11 de Enero del 2017 - 16:01 » Fotos: Correo

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación, en el rubro de Obra de Gran Maestro, a la obra musical de María Isabel Granda y Larco, emblemática compositora mejor conocida como Chabuca Granda.

"Por su gran valor simbólico dentro del imaginario nacional, cuyo aporte a la continuidad y renovación de la música criolla que abrió nuevas sendas en la música popular peruana", indica la Resolución Viceministerial Nº 001-2017-VMPCIC-MC.

La norma publicada hoy en el diario oficial El Peruano, destaca que la música de Chabuca Granda transgrede los géneros que abordó y, al mismo tiempo, respeta el alma de cada uno, por lo que puede considerarse "vanguardista y tradicional al mismo tiempo".

La norma esta refrendada por la viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales de dicho portafolio, Ana Magdelyn Castillo Aransaenz.

María Isabel Granda y Larco, más conocida como Chabuca Granda, nació el 3 de setiembre de 1920 en la provincia de Cotabambas, región Apurímac. En 1923 se trasladó a Lima junto a toda su familia. Durante su infancia practicó el ballet y en su juventud se integró a la Asociación de Artistas Aficionados-AAA, practicando el teatro y la ópera. A los 12 años habría descubierto su vocación por el canto.

En 1937 comenzó su actividad artística más sostenida con la formación del dúo Luz y Sombra junto a su amiga Pilar Mujica Alvarez-Calderón, presentándose en varias emisoras tales como Radio Nacional y Radio Miraflores, así como en el auditorio del Teatro La Cabaña y en diferentes eventos musicales de Lima. En 1940 formó un trío con las hermanas Martha y Rosario Gibson. Dos años después, en 1942, se casó con Enrique Fuller Da Costa, con quien tuvo tres hijos.

Durante esta etapa que Chabuca Granda inició como compositora en 1948, a raíz de un reto lanzado por una pareja de colombianos, amigos suyos, dando como resultado el vals Lima de veras. La pareja envió en secreto dicho tema a un concurso organizado por la Municipalidad del Rímac, donde obtuvo el primer puesto para la sorpresa de la autora.

FLOR DE LA CANELA.

Chabuca Grande se inspiró para compone el vals La flor de la canela en la figura de Victoria Angulo Castillo, mujer afrodescendiente que era madrina de la primera cuadrilla de cargadores del Señor de los Milagros y en cuya casa del Rímac se reunían las más destacadas figuras de bohemia criolla de entonces para disfrutar de grandes jaranas.

La letra de La flor de la canela fue firmada por la compositora el 7 de enero de 1950, y fue estrenada el 21 de julio de ese año durante el cumpleaños de Victoria Angulo. No obstante la primera versión grabada de este tema no aparecería sino hasta 1953 interpretada por Los Morochucos, amigos cercanos a la compositora. En 1954, una nueva versión grabada esta vez por el Trío Los Chambas le daría a La flor de la canela una mayor popularidad, inmortalizando el tema en el cancionero criollo.

Esta primera etapa en la obra musical de Chabuca Granda se caracterizó por exaltar en sus letras una serie de lugares, personajes y costumbres correspondientes a una Lima de antaño o tradicional. De esta etapa emergen temas emblemáticos como Fina estampa, El puente de los suspiros, José Antonio y Zeñó Manué. Algunos de los puntos culminantes fueron el estreno de su obra Limeñísima en el Teatro Segura, y el lanzamiento de su álbum Dialogando, con el acompañamiento de Óscar Aviles.

En una segunda etapa en el desarrollo de su obra musical estaría marcada por su interés en problemáticas sociales, la cual da inicio con el tema bello durmiente a modo de crítica sutil al segundo gobierno de Manuel Prado (1952-1962), y que se hace más evidente con el tema Paso de vencedores, donde se celebran las principales reformas iniciadas por el gobierno militar revolucionario de Juan Velasco Alvarado.

Esta etapa alcanza su punto cumbre con el acercamiento a una importante generación de poetas como César Calvo, Antonio Cisneros, Manuel Scorza, Juan Gonzalo Rose, Arturo Corcuera, entre otros. A través de ellos Chabuca Granda conoció la obra de Javier Heraud, a quien le dedicó un ciclo de canciones tras enterarse de su fallecimiento como guerrillero en Madre de Dios: Las flores buenas de Javier, el fusil del poeta es una rosa, Silencio para ser cantado, Una canoa en Puerto Maldonado, entre otros.

Chabuca Granda dejó más de 100 canciones grabadas, según ha sido documentado hasta el 2015, además de decenas de temas inéditos, poemas, así como guiones para cine y teatro. La obra de Chabuca Granda ha repercutido en varias generaciones de intérpretes, entre los que destaca especialmente Susana Baca de quien solía decir que sería ella quien nos paseará por el mundo.