Todo comenzó en 1991 cuando un joven Jorge Coaguila se tomó el atrevimiento de pedirle al autor de “Los gallinazos sin plumas” una entrevista para el diario El Peruano, donde en ese entonces hacía sus prácticas periodísticas.
“‘Mira, he rechazado varias entrevistas’, me dijo. Tras una pausa añadió: ‘Te puedo aceptar una, solo si la publicas luego de mi viaje a París’. Cuando volví al diario, nadie creía que había pasado tanto tiempo con Ribeyro; menos que me permitiera hacerle un reportaje”.
Después de ello, todo es historia. El Flaco, como lo llamaban sus más cercanos y queridos amigos, le concedió seis entrevistas más y entre tantas otras salidas y pequeños encargos, como buscar libros en la BNP y fotocopiar documentos. Un novato Coaguila, de tan solo 21 años, con gusto realizaba esas tareas.
“Después de que falleció (1994) me enteré que les decía a algunos escritores: ‘conozco a un chico, a un joven que conoce mi obra incluso más que yo. Lo decía en broma. ‘Es mi crítico, va ser mi biógrafo’, decía. Y yo jamás tuve en mente escribir una biografía”, cuenta a Correo el autor de “Ribeyro, una vida”, la más reciente biografía de uno de los mejores cuentistas de la literatura latinoamericana.
¿Cómo y por qué el tímido y reservado Ribeyro lo llamó su biógrafo oficial?
Cuando lo conocí en persona tenía conocimiento de su obra y un apasionamiento por conocer todos sus trabajos literarios. Creo que eso, en el primer contacto que tuvimos, le interesó y fue un poco más amable conmigo que con las demás personas. Es más, cuando me escribía algunas dedicatorias me decía: para Jorge Coaguila, quien ha perdido demasiado tiempo estudiando mi obra.
Después de conocerlo por más de tres décadas, ¿por qué cree que Ribeyro no concluyó su autobiografía?
Creo que tenía un espíritu de tramos cortos, como él mismo decía. Le apasionaba la literatura, pero no tenía un halo épico. Intentó culminar el proyecto, pero ya no le alcanzó la vida.
Ha recorrido los lugares y conversado con persona que convivieron con el autor ¿Cuánto tiempo le ha tomado escribir la biografía?
No la he escrito de manera sistemática, sino con muchas pausas durante varios años. Diría que casi una década me ha tomado reunir información de toda la gente posible, desde el portero del edificio en donde vivía en Barranco hasta de personajes muy conocidos como Vargas Llosa y Bryce Echenique.
¿Qué piensa ahora sobre Ribeyro, tras años de investigación?
Me queda la imagen de una persona muy inteligente y perspicaz que extraía reflexiones de hechos cotidianos. Ha escrito textos que conmueven, motivan la risa, nos llevan al llanto y nos permiten conocer la realidad peruana y latinoamericana.
¿Cómo imagina la literatura peruana con Ribeyro vivo?
Difícil de señalar, pero puedo decir, con toda seguridad, que en todo autor joven peruano que lo ha leído hay una enorme huella de Ribeyro. Él es un ejemplo no solo como prosista, sino también de artista apasionado por un tema.
Jorge Coaguila
Periodista y escritor. Nació en Lima en 1970. Es magíster en Literatura Peruana y Latinoamerica-na por la Universidad Mayor de San Marcos. Su cuento favorito de Ribeyro es “Silvio en El Rosedal” (1981).

:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/XGYHRQCFYNBK7EADK5UA5TQA2M.jpg)



