El 'Señor de los Milagros' y el terremoto de 1655

Testigos de la época afirmaron que los muros se derrumbaron excepto donde estaba el mural del Cristo
El 'Señor de los Milagros' y el terremoto de 1655

El 'Señor de los Milagros' y el terremoto de 1655

12 de Octubre del 2017 - 17:10 » Textos: Julia Zavala » Fotos: Difusión

Según datos históricos, el 13 de noviembre de 1655 en la tarde, Lima y Callao afrontaron un fuerte terremoto que produjo el derribo de templos, mansiones y viviendas. Dejando a cientos de muertos y damnificados. Cayó relativamente todo, excepto la imagen del Señor de los Milagros. 

En el libro "Terremotos. Colección de las relaciones de los más notables que ha sufrido esta capital y que la han arruinado" de Manuel de Odriozola, explica sobre el terremoto del sábado 13 de noviembre de 1655. Testigos de la época, afirmaron que los muros se derrumbaron excepto donde estaba el mural —el mismo que era de adobe— del Señor de los milagros. Quedó tan intacto que desde ahí lo calificaron como un milagro.

En el cuenta que "hubo en Lima un terremoto espantoso, que derribó muchas casas, y edificios, y se abrieron dos grietas, una en la plaza mayor enfrente de la puerta de Palacio, y otra en el Convento de Guadalupe, atemorizó tanto, que por muchos días salieron de la Ciudad a dormir al campo, de que resultaron muchas enfermedades, y muerte".

Según datos sobre el terremoto de ese año, el sismo tuvo una magnitud de 7 grados en la escala de Richter y el epicentro fue en el puerto del Callao, hubo por lo menos, más de 10 mil fallecidos.

Desde entonces, la 'populosa y morada' manifestación como la denominada Rostworowski, la cantidad de fieles que acompañaban a la imagen junto a la hermandad se incrementó aún más.

PRIMERA PROCESIÓN DEL CRISTO MORADO

La primera procesión del Señor de los Milagros fue en el año 1687 luego del terremoto del mismo año. Después de esto, la fe se incrementó con mayor intensidad en los católicos por lo mismo que el muro que llevaba la imagen del Cristo Morado, resistió el movimiento que la naturaleza desató aquella vez.

Las avenidas del Centro de Lima, se llenaban de feligreses recorriendo calles, templos, monasterios llenas de gente. Fue así que como el 28 de octubre se convirtió en el día festivo central del Señor de los Milagros, también conocido como "Cristo de Pachacamilla". Pasado el tiempo, una copia al oleo de la imagen fue hecha y es esta la que hoy en día recorre la ciudad de Lima. Esta procesión, a pasado a ser una importante tradición religiosa peruana, y parte todos los años del convento de Las Nazarenas con la intención de desplazarse alrededor de la ciudad hasta retornar a su punto de partida.

MILAGROS

Cuenta la historia que un hombre fiel llamado Antonio León, comenzó a visitar la ermita del Cristo de morado a tan solo una cuadra de este lugar. Al parecer, este señor tenía un tumor maligno y era tanta su fe que se le cumplió el milagro: lograr la sanación. Luego de esto, la noticia corrió por todos los vecinos del lugar, desde entonces, los fieles agradecían al Cristo realizando un culto acompañado de guitarra y cajón.

El párraco de San Marcelo José Laureano de Mena que en 1670 acudió junto con diferentes autoridades eclesiásticas al barrio de Pachacamilla, prohibiendo estas reuniones y ordenando borrar la imagen del Cristo. A raíz de esto, se generó diversas leyendas. Una de ellas afirma que al momento que el pintor subió con su escalera para borrar la imagen, quedó paralizado, en otro intento, otro hombre quedó igual que el anterior y así intentaron otros dos más sin éxito. La gente comenzó a murmurar que se trataba de un mensaje divino, entonces al párraco no le quedó más que bendecir la imagen y agregarle el dibujo del espíritu santo.

TERREMOTO DURANTE LA PROCESIÓN

El 20 de octubre de 1687, sucedió un violento terremoto que según cronistas de la época duró más de 15 minutos arrasó. Y una vez más, la imagen del Señor de los Milagros, no cayó. 

Sumando tantas conciencias y considerándolas como milagros, la imagen de Cristo Moreno visita desde 1688 el Hospital Arzobispo Loayza que en ese momento era el Hospital de Santa Ana para bendecir a enfermos y a todo su personal. Cada 28 de octubre de cada año se conmemora al 'Señor de los temblores' por el terremoto que resistió y que ocasionó muertes en el año 1746. Desde entonces la fe popular creció y sacaban por las calles cada mes de octubre por la frecuencia de los sismos.