ADT hizo respetar su fortaleza tarmeña con una victoria sufrida pero gratificante ante la siempre brava “Misilera Rosada”. En una tarde de puro corazón y piernas encendidas, el Vendaval Celeste se impuso 1-0 y firmó su primer festejo en casa, demostrando que en Tarma nadie viene a pasearse.

El partido arrancó con ADT metiendo presión a lo macho: intensidad, vértigo y ataque constante. A los 9’, una jugada tejida entre Cabello, Arakaki y Aldair Rodríguez dejó temblando el arco rosado. Minutos después, Cabello probó de lejos, mientras que “Felucho” Pérez sacó un misil que chocó en el parante y levantó un “uuuh” de toda la tribuna.

La más clara llegó a los 30’, cuando Arakaki, solito en el área, no pudo definir. Pero la revancha tiene timing propio. Y al filo del descanso, a los 45’, Cabello soltó un remate que el golero Rivadeneira no pudo contener. El rebote quedó vivo y esta vez Arakaki no perdonó: derechazo al fondo que hizo estallar las tribunas celestes.

Para el complemento, ADT ajustó líneas, ingresaron Benites, Guivin y Gutiérrez, y el partido se volvió de ida y vuelta. Boys adelantó líneas y casi lo empata con un cabezazo de Nequecaur, pero el juez lo anuló por offside.

Los últimos minutos fueron de sufrimiento, corazón en la mano y ojos en el reloj. Y cuando cayó el pitazo final, todo Tarma celebró un triunfo trabajado, necesario y de esos que fortalecen el alma del equipo.ADT ganó a lo guerrero. Ganó con empuje. Ganó como se debe ganar en casa.