Con la remontada épica ante Inglaterra todavía fresca en la memoria, Argentina se prepara para el desafío más grande de este Mundial 2026: quedarse con la cuarta estrella y convertirse en bicampeona consecutiva después del 2022. Del otro lado del camino estará España, que llega como una de las candidatas más sólidas del certamen tras su contundente 2-0 sobre Francia.
UNA HISTORIA QUE PUEDE REPETIRSE
La Albiceleste conquistó su primer título como local en 1978, levantó la segunda copa en México 1986 de la mano de Diego Maradona y selló la tercera en Qatar 2022, con Lionel Messi como gran capitán. Ahora, a sus 39 años, el rosarino disputará lo que todo indica será su última función mundialista, en busca de un logro que ningún jugador argentino consiguió antes: ser campeón del mundo en dos ediciones consecutivas.
El torneo de Messi ha sido, según coincidieron varios medios internacionales, sencillamente descomunal: acumula ocho goles en lo que va de la cita mundialista y sigue siendo la referencia cada vez que el equipo necesita un golpe de clase para destrabar un partido complicado.
PLANTEL GOLPEADO, PERO DE PIE
La clasificación ante Inglaterra dejó marcas físicas y emocionales, pues el equipo de Lionel Scaloni tuvo que remar un partido que estuvo en desventaja hasta el minuto 85, cuando Enzo Fernández anotó el empate, para después Lautaro Martínez sellar la victoria (2-1).
El desgaste de compromisos anteriores fue advertido por el técnico Scaloni, pero no fue impedimento para lograr el triunfo en los últimos minutos.
LA CITA DEFINITIVA
El partido por el título se disputará el domingo 19 de julio en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, East Rutherford. Para Argentina, el desafío es doble: coronar la última función de Messi con el equipo nacional y confirmarse como una potencia que ya no solo gana, sino que también sostiene su hegemonía en el tiempo.





