España volvió a sentarse en el trono del fútbol mundial. Con el triunfo 1-0 ante Argentina en la final del Mundial 2026, disputado en el MetLife Stadium, La Roja sumó su segunda estrella y se confirmó como una de las grandes potencias del fútbol internacional de las últimas dos décadas.
UNA ESPERA DE 16 AÑOS
El primer título mundialista de España había llegado en Sudáfrica 2010, de la mano de una generación irrepetible que además conquistó cuatro Eurocopas.
Dieciséis años después, un nuevo grupo, con Luis de la Fuente al mando, logró igualar esa hazaña y devolver la máxima gloria futbolística al país ibérico.
El título llega apenas dos años después de que España se coronara campeona de la Eurocopa 2024, lo que confirma la consolidación de un proyecto que combina el recambio generacional con la identidad futbolística que caracteriza al combinado español.
La Roja se suma así al selecto grupo de selecciones que supieron ser campeonas de Eurocopa y del mundo con el mismo ciclo de jugadores.
EL GOL QUE VALIÓ UNA ESTRELLA
El encuentro se mantuvo igualado sin goles durante los 90 minutos y debió definirse en el tiempo suplementario. Fue Ferran Torres quien, al minuto 106, anotó el único tanto del partido tras una jugada colectiva que combinó a Pedro Porro y Nico Williams, sellando la segunda estrella en el pecho de la camiseta española.
Con esta consagración, España pasa a integrar el reducido grupo de selecciones bicampeonas del mundo, y lo hace además reafirmando su lugar como referencia del fútbol europeo e internacional en la última década y media.





