Por: Jerry Bautista
En la mayoría de países en el mundo, no son muchos los clubes que pueden ascender a la primera división y romper el mercado de fichajes. De hecho, lo convencional es que estos equipos recién llegados a la categoría de oro peleen en la zona baja para lograr la permanencia. No obstante, FC Cajamarca está dispuesto a dar un giro total a la tuerca.
CLAVE
Con casi tres años de fundación (5 de enero del 2023), el cuadro azul y amarillo viene demostrando su buena capacidad adquisitiva y ayer presentó a sus refuerzos para tener un rol protagónico en la Liga 1. La lista de contrataciones estuvo liderada por excampeones con Alianza Lima: Hernán Barcos, Pablo Lavandeira y Pablo Míguez resaltan.
Además, hay otras figuras relevantes, como Brandon Palacios (hijo del “Chorri”), Enmanuel Páucar, Arley Rodríguez o Nilson Loyola. Y como parte de la planificación del técnico Carlos Silvestri, quien también firmó para este 2026, todas las estrellas arribaron a suelo cajamarquino para la presentación oficial.
En medio de la algarabía, el “Pirata” fue el más ovacionado y no dudó en responder al cariño de la afición con algunos pasos de baile. Hay mucha ilusión de que la escuadra luche codo a codo con los rivales más importantes, haciendo valer su localía en el Estadio Héroes de San Ramón, que ya cuenta con césped artificial FIFA.
“No podemos comenzar el campeonato con la mentalidad de salvar la categoría, apuntamos a pelear. El objetivo es, por lo menos, clasificar a un torneo internacional”, comentó Barcos. “No se trata de mí, sino de un equipo sólido para potenciar a FC Cajamarca. Vamos a trabajar duro”, sentenció.
Por otro lado, Edisson Omar Zavaleta, presidente de la institución, no se corrió de los cuestionamientos sobre su gran inversión y aseguró que es un ingeniero civil que creció gracias a su empresa. “Me gusta el fútbol, soy un apasionado. Tengo asesores y, con su información, tomo decisiones”, manifestó.





