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El retiro de las vallas metálicas instaladas en la plaza España de Arequipa encendió la preocupación de los vecinos, representantes de la hermandad y el párroco del templo de Santa Marta, quienes temen el retorno de la inseguridad, el consumo de alcohol en la vía pública y los daños al patrimonio religioso.
Sucede que, por disposición de la actual alcaldesa de Arequipa, Ruccy Oscco, este miércoles se hizo el retiro de las estructuras metálicas, las cuales habían sido colocadas en la gestión de Víctor Hugo Rivera, durante la noche. En ese entonces, la medida fue que la plaza permanecería abierta durante el día y solo sería vallada desde las 6:00 p.m. hasta las 6:00 a.m.
INSEGURIDAD Y DESORDEN
Al respecto, el párroco del templo de Santa Marta, Saúl Ticona, señaló que la Fiscalía realiza hasta dos solicitudes mensuales para acceder a las imágenes de las cámaras de seguridad del templo, debido a los hechos delictivos registrados en la zona en las noches.
“Este lugar se ha convertido en un centro de la criminalidad, asaltos, agresiones. Al templo entran con cuchillo en mano; el templo no se puede abrir todo el día porque, si no, los drogadictos entran a sentarse en el confesionario, ingresan a miccionar y defecar”, explicó el párroco.
Debido a estas incidencias, sostuvo que la iglesia está abierta por lo menos dos veces a la semana para los feligreses. Por ello, mostró su rechazo al retiro de las vallas e hizo un llamado directo a la alcaldesa Ruccy Oscco para que regule el espacio público en la plaza España y alrededores, con el objetivo de no crear un enfrentamiento con los danzarines.
En la misma línea, Diego Reynoso, presidente de las Juntas Vecinales Comunales, denunció que, tras la apertura, el frontis del templo amaneció este jueves con fuertes olores a orina.
Tanto Reynoso como el párroco aclararon que no se oponen a las expresiones artísticas como los bailes, pero exigen que los danzarines estén organizados y que se respete el patrimonio.