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Intentaron reanimarlas cuando temblaban y botaban espuma amarilla por la boca. “Olenka, Yarumi, Lena, párense, por favor. ¿Qué les pasa?”, les repetía Marleny Manchego (36), cuando, desesperada, sacudía a sus vacas lecheras, en medio de un terrible escenario: 39 animales habían sido envenenados en su granja de Arequipa.

Auxilio. El ganado yacía en el pasto, a una distancia de 200 metros del establo “Don Pedro”, en Villa Jardín, Chilpinilla - Arequipa, donde los propietarios de los animales alquilaron a Marco Roque un terreno para que el ganado pudiera comer forraje. Ahí alimentaban a 68 reses.

Pedro Yamil Moscoso (68), su hijo Osmar Moscoso Vilchez (36) y la esposa de este, Marleny Manchego (36), acudían a diario a ver a su ganado y ayer no fue la excepción. Sin embargo, se quedaron sin aliento cuando veían cómo una a una las vacas temblaban y caían en el trayecto.

“En un momento, pensamos que se habían aventado, pero luego otras empezaron a tener el mismo síntoma”, indicaron.

Grande fue su sorpresa cuando, ya en el corral, que mide cerca de 500 M2, fueron desplomándose. Los desconcertados propietarios sintieron entonces pánico.

Uno de ellos fue de inmediato a llamar a un veterinario, quien solo pudo salvar a 12 vacas.

Poco después llegó la policía del distrito de Hunter, provincia de Arequipa. Los efectivos recogieron muestras de forraje y comprobaron que 9 de las reses muertas estaban preñadas. El monto de la pérdida, según los dueños, es de 80 mil soles.

Las 27 vacas fueron enterradas en una fosa común de Arequipa, mientras las 12 sobrevivientes están aisladas