Marco Falconí postula al Senado con el número 6 por el partido político País para Todos, aquí la entrevista.
¿Qué lo motiva ahora a postular al Senado Nacional en el marco de la bicameralidad? Cuando participé en el Congreso 2011-2016, solo existía una cámara. Hoy, el Senado tendrá funciones clave: aprobar o desaprobar proyectos de la Cámara de Diputados, designar altos funcionarios y ejercer control político y constitucional. Yo presidí la Comisión de Control Político y Constitucional durante cuatro años; emitimos 506 dictámenes y logramos ponerla al día. Esa experiencia es fundamental para el Senado, donde no se proponen leyes, sino que se evalúan y controlan con rigor.
¿Considera necesaria la existencia del Senado? ¿Qué leyes no debieron aprobarse en los últimos años? Sí, el Senado es necesario como instancia de revisión y experiencia. Respecto a las leyes, hay normas llamadas “procrimen” que flexibilizaron en exceso figuras como colaboración eficaz u organización criminal, generando impunidad. El garantismo es necesario, pero no a ultranza ni para beneficiar a quienes legislan en favor propio.
Se ha señalado que algunos congresistas aprobaron leyes para beneficio personal. ¿Comparte esa visión? En algunos casos se ha demostrado que fue así. Es incorrecto que un congresista participe en debates donde existe conflicto de intereses sin declararlo. La transparencia es obligatoria.
Si el senador no propone leyes, ¿puede sugerir iniciativas a los diputados? Sí. Se debe trabajar coordinadamente con la bancada de diputados y, en temas mayores como reformas constitucionales o códigos fundamentales, articular consensos en todo el Congreso. Sin ello, el país se retrasa.
En Arequipa, uno de los temas pendientes es Majes Siguas II. ¿Desde el Senado se puede hacer algo? Lo central es democratizar el acceso a la propiedad. El proyecto prevé adjudicaciones muy grandes, pero existe una ley que obliga a destinar hasta el 30% del área en parcelas de cinco hectáreas para pequeños agricultores. Eso permitiría miles de beneficiarios adicionales. Es un tema que debe revisarse con seriedad.
Arequipa es una región minera y agrícola ¿Cuáles son los principales problemas pendientes? A nivel nacional hay más de dos millones de hectáreas sin titular. En Arequipa, unas 100 mil. Sin título no hay acceso a crédito ni desarrollo. En minería, no todos son ilegales; se requieren incentivos reales para la formalización y condiciones dignas, como ocurre en zonas como Secocha, donde la situación social y ambiental es crítica.
La inseguridad y la corrupción siguen siendo problemas centrales. ¿El Senado puede contribuir? Definitivamente. Sin lucha frontal contra la corrupción y sin seguridad jurídica no hay inversión ni país digno. Necesitamos justicia eficaz y oportuna para construir un país seguro para las próximas generaciones.
Usted ha sido congresista. ¿Qué siente al ver que el Congreso actual es uno de los más cuestionados? Hay corresponsabilidad entre malos congresistas y ciudadanos que votan sin evaluar. Debemos revisar trayectorias y propuestas. No basta la preparación académica; también cuenta la honestidad y la sensibilidad social.
¿Cuál es su mensaje final a la ciudadanía? Necesitamos una justicia eficaz para tener un país seguro y digno. Pedimos el respaldo marcando los símbolos de País para Todos y, en el caso del Senado Nacional, el número seis. Pondremos nuestra experiencia nuevamente al servicio del país.
PERFIL
Abogado y político peruano. Fue congresista de la República por Arequipa en el periodo 2011-2016 y vicepresidente del Congreso. También ejerció como miembro de la Junta Nacional de Justicia en 2020.
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