La Junta de Usuarios del Sector Hidráulico Menor Cunas - Clase A de Chupaca alertó sobre el riesgo que presentan las lagunas Huascaccocha, Quisococha y Qiulloccocha, donde se han detectado filtraciones en las bases de los diques luego de los recientes movimientos sísmicos registrados en la región. Según el presidente de la organización, Juan de la Cruz, las condiciones actuales podrían agravarse ante un nuevo sismo y afectar a poblaciones ubicadas aguas abajo.
“A raíz de estos temblores las cosas han cambiado. Ahora tenemos el problema en las represas Huascaccocha, Quisococha y Qiulloccocha, que han empezado a sacar agua por las bases de la laguna”, señaló De la Cruz, quien explicó que anteriormente se realizaron trabajos de levantamiento de los espejos de agua con mampostería de piedra, pero estos no contemplaron el reforzamiento definitivo con concreto armado.

Desde el área técnica, Gustavo Cárdenas detalló que las inspecciones realizadas permitieron identificar filtraciones y puntos de absorción de agua en las estructuras. En el caso de Huascaccocha, explicó que se han formado zonas conocidas coloquialmente como “tragaderos”, que podrían afectar la estabilidad de la base.
“Es prácticamente donde el agua empieza a absorberse y eso genera una desestabilidad en la base estructural. Técnicamente consideramos que esta situación, bajo lo que podría acontecer posteriormente, podría ocasionar un desastre”, advirtió.

La Junta sostiene que ahora se requiere una intervención definitiva con concreto armado. Para estas acciones existe un presupuesto de aproximadamente S/18 millones del Gobierno Regional de Junín, pero Cárdenas considera que este monto no sería suficiente para realizar el reforzamiento con concreto armado y plantea la necesidad de una evaluación y financiamiento adicional.
“Para tierra con tierra alcanzaría, pero concreto armado no va a alcanzar”, sostuvo el representante del área técnica, quien precisó que ya se comunicó la situación al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, autoridades de la Selva Central y otras entidades, solicitando la intervención de especialistas que determinen técnicamente el nivel de riesgo.
El pedido no solo responde al temor de un eventual colapso. Las lagunas almacenan agua destinada a sostener el riego durante el periodo de estiaje y abastecen a una organización que reúne a más de 12 mil usuarios, con 5 894.094 hectáreas bajo riego. Un desembalse preventivo, si fuera necesario por seguridad, podría comprometer la próxima campaña agrícola. “Si hay problemas de que se desembalse, obviamente no vamos a sembrar. Entonces ya la seguridad alimentaria dejaríamos a un lado”, alertó Cárdenas afirmando que cultivos como cultivos como papa, zanahoria, choclo y diversas hortalizas se verían afectadas.

La situación también ha sido advertida por la Dirección Regional de Agricultura de Junín. Su titular, Douglas Monroe, informó que: “La evaluación ahorita es que se ha evidenciado grietas en las bases de las represas. Entonces, lo que toca es ponernos a trabajar para poder atender las demandas”, manifestó.
Monroe añadió que la respuesta deberá articularse con las áreas correspondientes del Gobierno Regional. “El desembalse que se pueda tener y las consecuencias que puede ocasionar a nivel de la población, a nivel de los sectores agroecológicos son preocupantes”, señaló.





