El amor de un padre no tiene fronteras. Jorge Ernesto Toransos, un ciudadano argentino jubilado, llegó a Jauja para formalizar la denuncia por la desaparición de su hijo mayor, Maximiliano Misael Toransos (37). El joven, un músico callejero de alma solitaria, cabellera y barba largas, viajó por Colombia y Ecuador antes de llegar a Perú.

Con la angustia encima, el papá narró que la última vez que se comunicó con Maximiliano fue hace unas semanas, desde Huancavelica. Durante su estadía en esa ciudad le contó que le habían robado sus instrumentos musicales, entre los que destacan guitarra y zampoña.

Le leen las cartas

Aferrado a la fe y guiado por un cartomántico que leyó las cartas, este abnegado padre viajó miles de kilómetros con la esperanza de hallarlo en Jauja, donde la población no le dio noticias auspiciosas acerca de su paradero.

Actualmente, el anciano dijo estar hospedado cerca de la Plaza de Armas de la ciudad, esperando que el milagro de volver a abrazar a su hijo se haga realidad antes de que las fuerzas lo abandonen en esta tierra extraña.

Lo alentador del caso es que Maximiliano goza de buena salud, según contó su progenitor. Cualquier información que ayude a terminar con la angustia de esta familia, por favor reportarla de inmediato a los perfiles de Facebook de sus padres: Teresa Pastrana o al de Jorge Ernesto Toransos o al autor de esta nota periodística.