La muerte de más de 2.5 millones de truchas en la cuenca del río Yuracyacu, en el distrito de Pariahuanca (Junín), ha generado una grave afectación a familias dedicadas a la piscicultura en sectores como San Balbín, Paltarumi, Cabracancha y Antarpa, dejando pérdidas económicas considerables.
Ante la magnitud del impacto, el Gobierno Regional de Junín desplegó un equipo técnico para evaluar los daños y ejecutar acciones de mitigación, con el objetivo de contener la contaminación y evitar que se extienda a otros puntos de la cuenca.
Como parte de la respuesta, se viene implementando un plan de contingencia que incluye la toma de muestras de agua, el análisis de las causas y la coordinación con los piscicultores para establecer estrategias de recuperación de la actividad acuícola y posibles mecanismos de apoyo.
En paralelo, las autoridades anunciaron que se iniciarán acciones legales contra los responsables una vez determinado el origen de la contaminación, mientras se mantienen labores de vigilancia en la zona afectada.





