Miles de huancaínos acompañaron ayer la imagen del Señor del Triunfo, que en Huancayo representa el ingreso triunfal de Jesucristo a Jerusalén, marcando así el inicio de la Semana Santa en el valle del Mantaro para el pueblo católico.

Pese al frío y la amenaza de lluvia, los fieles acudieron a la Parroquia Inmaculada, desde donde la imagen recorrió el centro en un burrito blanco. En el trayecto, comités de Vaso de Leche y comuneros colocaron mantas huancas para su bendición.

“Poner los mantos simboliza que estamos dispuestos a que el Señor transforme nuestros corazones. El pueblo está respondiendo; Huancayo es una ciudad llena de fe y que tiene mucho para dar”, señaló el arzobispo de Huancayo, monseñor Luis Alberto Huamán.

En la Plaza Constitución, miles de fieles participaron de la eucaristía, donde el arzobispo comparó el proceso electoral con la elección entre Barrabás y Jesús.

“Barrabás expresa un camino donde se destruye al otro para vencer; ese no es el camino de Jesús. El amor une, entrega y suma. Un candidato que sume a su pueblo para la transformación es lo que tanto necesitamos”, sentenció.