La crecida repentina de un riachuelo volvió a poner en evidencia la falta de infraestructura vial en el centro poblado de Micaela Bastidas, en el Valle del Ene, luego de que dos camionetas fueran arrastradas por la corriente durante la madrugada del 18 de febrero.
El afluente, que cruza la carretera que conecta Pangoa con el Valle del Ene, incrementó su caudal a causa de las intensas lluvias registradas en la zona. Los conductores, que cubrían la ruta entre Micaela Bastidas y Pichari, intentaron atravesarlo; sin embargo, la fuerza del agua superó a las unidades y las desplazó varios metros.
Afortunadamente, los ocupantes lograron salir a tiempo y no se reportaron personas heridas. Tras el incidente, transportistas y pobladores se organizaron para recuperar los vehículos y, con apoyo de maquinaria pesada, consiguieron retirarlos del cauce.
El hecho reavivó el reclamo de los habitantes, quienes exigen la construcción urgente de un puente. Señalan que cada temporada de lluvias el riachuelo crece y deja incomunicada a la población, afectando el transporte y el acceso a servicios básicos.





