Vecinos de la urbanización La Pradera, en el distrito de Pimentel, solicitaron a la municipalidad distrital el cierre de las discotecas “Roma” y “Bunker”, a las que atribuyen constantes ruidos molestos y otros problemas que, según denuncian, afectan la tranquilidad de la zona.
Denuncia ciudadana
En diálogo con la plataforma periodística de Facebook Chiclayo Ahora, una vecina señaló que en los últimos meses han aparecido establecimientos nocturnos que perturban el descanso de los residentes, incluidos niños y personas con enfermedades crónicas.
“Viene Serenazgo, cierran la municipalidad, los locales cambian de razón social y vuelven a abrir”, manifestó la ciudadana, quien cuestionó la continuidad del funcionamiento de estos establecimientos pese a las intervenciones.
Otro vecino sostuvo a Chiclayo Ahora que la mayoría de los asistentes son jóvenes universitarios y afirmó que las discotecas funcionan todos los días. A ello sumó una denuncia sobre la presunta presencia de fumaderos en los alrededores, situación que, según indicó, genera mayor preocupación entre los residentes.
Los vecinos también cuestionaron la gran cantidad de vehículos que se concentra en los alrededores de los locales durante las noches. Según señalaron, los automóviles llegan a ocupar los accesos y dificultan el ingreso a las viviendas, lo que podría convertirse en un problema ante una eventual emergencia.
La situación, afirmaron, se extiende hasta las primeras horas de la mañana. Los residentes señalaron que, después de que cesa la actividad nocturna, las calles quedan con orina y residuos, lo que afecta la limpieza y el entorno de la urbanización.
Ante esta situación, los vecinos de La Pradera pidieron a la Municipalidad de Pimentel adoptar medidas frente al funcionamiento de las discotecas y garantizar el cumplimiento de las normas, así como la tranquilidad y seguridad de los residentes.





