Sindican a reos trujillanos por el asesinato de auditor de Sunat (VIDEO)

Tras nuevos resultados de pericias, la Fiscalía ahora sostiene que “Chibolín” y “Gringo” recibieron pago de S/ 5,000 para acabar con la vida de Luis Cieza Herrera en el 2015. Solicitarían que hampones sean juzgados mediante proceso inmediato

19 de Junio del 2019 - 09:20 » Textos: Correo » Fotos: Correo

Hace casi cuatro años, el asesinato de Luis Cieza Herrera, auditor de la Sunat, remeció Chiclayo y fue una de las bases para el inicio de las investigaciones sobre la presunta red criminal “La Hermandad y Los Empresarios del Norte”. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, las sorpresas dentro de este caso siguen apareciendo.

Ayer, en medio de un gran despliegue policial, tuvo lugar una diligencia de reconstrucción del crimen cometido el 23 de diciembre del 2015. Aquel día, Cieza Herrera llegaba a su casa en la cuadra 9 de la avenida Grau, cuando un sicario lo acribilló sin piedad. Las pesquisas posteriores señalaron que el autor de los cuatro disparos que acabaron con su vida era Joseph Jack Salazar Silva, alias “Periquito”, quien habría llegado al lugar a bordo de una motocicleta conducida por Fulgencio Rivera Maza, “Zurdo”.

Ni “Periquito” ni “Zurdo” paticiparon ayer en la reconstrucción de los hechos. En su lugar, dos reos del penal de El Milagro, en Trujillo, asumieron los roles de cómplice y ejecutor: Frank Joel Siccha Rodríguez, alias “Chibolín”, y Jonathan Jesús Márquez Villegas, apodado “Gringo”. Ellos, según la hipótesis que ahora maneja la Fiscalía, serían los verdaderos autores de la muerte del auditor.

EL ARREGLO

Para la reconstrucción de los hechos, Márquez Villegas, de 32 años, y Siccha Rodríguez, de 23, fueron trasladados desde el penal trujillano donde se encuentran recluidos por otros hechos delictivos.

Cerca de las 9:00 de la mañana, representantes de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada (Fecor) de Lambayeque y al menos 70 efectivos policiales se encontraban en el primer punto de la diligencia: la empresa de transportes Emtrafesa, en la Av. Balta, Chiclayo.

Según detallaron fuentes cercanas a la investigación, los hampones habrían sido contactados por el fallecido Alexander Siesquén Sampén, alias “Cojo”, con quien coordinaron además el pago de 5,000 soles por perpetrar el asesinato. Frank Siccha, como conductor de la motocicleta, cobraría S/ 2,000, mientras que su compañero se quedaría con el resto.

Los mismos hampones habrían aceptado su participación en el atentado, además de detallar los pormenores del mismo durante un interrogatorio realizado el 30 de abril de este año. En dicha oportunidad, narraron que viajaron desde Trujillo y fueron recibidos en la Capital de la Amistad por Siesquén Sampén, quien los hospedó en el hotel El Golf, ubicado en la avenida Elvira García y García.

Dicho lugar fue el segundo punto de las diligencias realizadas ayer y desde donde los individuos habrían partido, en diciembre del 2015, para cumplir con la cruenta tarea encomendada.

ESCENA DEL CRIMEN

Antes de su muerte, Luis Cieza Herrera, como funcionario de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat), venía haciendo indagaciones sobre las movidas financieras, al parecer sospechosas, de empresarios azucareros.

Dos de ellos, los hermanos Carlos y Samuel Roncal, son investigados por la Fecor como los presuntos autores mediatos de la muerte de Cieza Herrera, quien incluso habría rechazado un soborno. Los Roncal, según la Fiscalía, contactarían entonces con miembros de “La Hermandad” para atentar contra el auditor. El encargado de todas las coordinaciones sería Alexander Siesquén Sampén, fallecido en el penal de Chiclayo en julio del 2018.

Cieza Herrera ya venía siendo vigilado por “La Hermandad” e, incluso, habrían tenido lugar tres intentos fallidos de asesinarlo cuando el 23 de diciembre del 2015, alrededor de las 6:30 de la tarde, un hombre se le acercó por detrás, haciéndose pasar por un vendedor de golosinas.

Según la reconstrucción del crimen, dicho hombre, Jonathan Márquez Villegas, disparó dos veces por la espalda al funcionario, quien cayó sobre la vereda. Para asegurarse, “Gringo” se acercó y volvió a dar dos tiros contra la indefensa víctima. Tras esto, Márquez y Siccha huyeron del lugar de inmediato, a bordo del vehículo menor que luego dejarían abandonado.

SITUACIÓN

Las fuentes consultadas indicaron que fueron las huellas de los individuos en la motocicleta, tras el respectivo proceso de homologación, las que permitieron determinar su participación en el asesinato.

Cabe indicar que, a la fecha, existe una acusación contra 47 implicados en “La Hermandad”, para algunos de los cuales se solicita hasta cadena perpetua, como es el caso de Joseph Salazar Silva, “Periquito”. Tras el mencionado giro en las pesquisas, ¿qué podría ocurrir con las imputaciones en su contra?

Las fuentes consultadas por Correo señalan que la Fecor optaría por solicitar la incoación del proceso inmediato contra los reclusos de Trujillo, de manera que puedan ser sentenciados por la muerte del auditor lo más pronto posible y, de este modo, incluir dicha condena como una prueba más dentro del caso “La Hermandad”.

A esto contribuiría el que los hampones han reconocido los hechos y si bien continuarían recluidos en El Milagro, el proceso en su contra se vería en Chiclayo por el presunto delito de sicariato (fuera del caso “La Hermandad”, donde no podrían ser incluidos al existir ya un requerimiento acusatorio).

En cuanto a Salazar Silva, se le retiraría la imputación por la muerte de Cieza Herrera, pero continuaría siendo acusado por los otros crímenes que se le atribuyen, como la muerte del dirigente de construcción civil, Jesús Gallardo Molina, en complicidad con Alexander Salas Velásquez, “Loquillo”.

Lo más leído