'Apóstol de la muerte’ es el hermano del hombre sentenciado a pena de muerte en Japón

El hombre que asesinó en Perú a 25 personas en 'nombre de Dios'
'Apóstol de la muerte’ es el hermano del hombre sentenciado a pena de muerte en Japón

'Apóstol de la muerte’ es el hermano del hombre sentenciado a pena de muerte en Japón

09 de Marzo del 2018 - 13:59

Vayron Jonathan Nakada Ludeña, el hombre peruano que ha sido condenado a pena de muerte en Japón, tendría un hermano identificado como Pedro Pablo Nakada Ludeña, el 'Apóstol de la muerte’, quien cumple condena de 35 años, luego de haber asesinado a 25 personas en el 2007 en Perú.

Imagen relacionada

'Apóstol de la muerte’

Su récord en asesinatos fue tan extremo que fue apodado 'Apóstol de la muerte', desde entonces o hasta la fecha, es el mayor asesino en serie en la historia peruana y ha sido internado en un centro psiquiátrico luego de que la justicia determinó que sufría esquizofrenia paranoica.

Pedro Pablo Nakada Ludeña confesó a los jueces y policía que había tenido un infancia de terror, tras haber sido abusado sexualmente por sus hermanos y haber sido maltratado moralmente por sus hermanas. Aunque su testimonio no se llegó a confirmar, Nakada Ludeña justificó su horrendo acto como una misión divina, el de terminar con la escoria humana. 

“No tenía amistad con los demás niños. Sí, era solitario. ¿Por qué? Porque los niños eran malos. Me jalaban el pelo. Me molestaban todo el tiempo. A los 5 años mis hermanas mayores me vestían de mujer y me obligaban a salir así a la calle. Mis hermanos me violaron y hacían que les practique sexo oral”, dijo a la policía cuando fue detenido. 

El hombre aseguró en su interrogatorio que sentía que había limpiado un poco el mundo al matar a 25 personas, entre ellas, una menor al robarle su bicicleta. 

¿Por qué mataba?

Sus victimas eran personas, que para él, estaban haciendo un daño a la sociedad. Estas fueron sus declaraciones para la policía las mismas que sirvieron para su sentencia. "Mato a las personas para que no sigan sufriendo. Por ejemplo, a dos alcohólicos los investigué por más de un mes, y cuando me enteré dónde era el lugar en el que se refugiaban, preparé mi arma para que con un sólo disparo descansaran en la paz de Dios."

Prefería la muerte...

Para Pedro, ir a la cárcel representaba un tormento insoportable, al punto de que prefería la muerte, según dijo a la policía: “Pido un fusilamiento. Algo práctico. Así como hice con la gente: les metí un tiro en la cabeza”. Naturalmente, no le hicieron caso; la primera noche que estuvo en la celda, intentó suicidarse dándose cabezazos contra las paredes. Al respecto explicó: “Escucho la voz de mis padres y una voz mala que me dice que mate a toda la gente corrupta, como homosexuales, rateros, alcohólicos y maricones. Pero ya no puedo cumplir la misión de Dios, ya que me capturaron. Ahora esa voz me dice que me mate”.

Familia con enfermedades mentales

Actualmente Pedro Pablo ha vuelto a ser recordado por la prensa peruana tras conocerse la condena de su hermano Vayron Jonathan Nakada Ludena quien ha sido condenado este viernes a pena de muerte por asesinar a seis personas —entre estos dos menores de edad— en la ciudad de Kumagaya, en Japón, en septiembre de 2015, indicó un tribunal de aquel país.

Imagen relacionada

Una media hermana materna de su madre fue internada en el Hospital Valdizán; su hermana mayor tenía esquizofrenia y fue internada; su hermana Ana Cecilia era depresiva y acabó suicidándose.