Morir de sed: 3.4 millones de peruanos viven sin agua

#PorMásAgua. Según el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, 8.3 millones de ciudadanos también carecen de alcantarillado. La falta de infraestructura, la mala gestión de las EPS y las obras convertidas en elefantes blancos agravan el problema.
Morir de sed: 3.4 millones de peruanos viven sin agua

Morir de sed: 3.4 millones de peruanos viven sin agua

12 de Noviembre del 2017 - 06:00 » Textos: Juan Hidalgo » Fotos: Correo

Si el agua es sinónimo de vida, en nuestro país la existencia de 3.4 millones de personas está -por decir lo menos- bajo un riesgo muy serio. Y es que ese es el número de peruanos que -según el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento- no cuentan con suministro o conexión para contar con el líquido elemento dentro de sus viviendas.

Si esto suena a mucho, la cifra del número de habitantes que no tiene alcantarillado o desagüe es mucho mayor, pues asciende a nada menos que 8.3 millones de compatriotas, quienes viven bajo esta condición en todo el territorio.

Aunque para muchos capitalinos dicho abastecimiento no es un problema, lo cierto es que un importante porcentaje de limeños de la zona urbana tampoco tiene agua; pues nada menos que 329 mil residentes de la capital no cuentan con el servicio. De igual modo, regiones como Piura, Lambayeque, La Libertad, Ucayali, Puno y Loreto están bajo la misma situación.

En Loreto, por ejemplo, la situación es demasiado preocupante; pues, mientras en sus urbes hay 199 mil habitantes sin líquido elemento, en sus zonas rurales padecen esta situación 340 mil personas.

Es por estos motivos que el actual Gobierno, que preside Pedro Pablo Kuczynski, se ha trazado como meta que para el bicentenario -es decir, el 2021- el 100% de la población urbana tendrá agua potable, y en las zonas rurales el 85% contará también con el suministro.

Eso fue lo que ofreció en su primer Mensaje a la Nación. “El acceso al Agua Potable y al Saneamiento es el paso número uno para ser un país desarrollado. El agua va a ser el legado de este Gobierno. Por eso, al 2021 todas las zonas urbanas y el 84% de zonas rurales tendrán estos sistemas”, indicó.

LAS RAZONES

Al respecto, la Administración de los Servicios de Saneamiento (Ottas) señala que la falta de infraestructura es la razón por la que un gran porcentaje de peruanos no tiene agua.

El ministro Carlos Bruce Montes de Oca afirma, además, que otro de los factores importantes que incide en esta problemática es la debilidad de las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS) en todo el país.

En la actualidad, en el Perú operan nada menos que 50 EPS. Estas se encuentran bajo la administración de municipios provinciales -a excepción del Servicio de Abastecimiento de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal)- y, al menos en la mayoría de casos, no cuentan con una red de abastecimiento que abarque toda su jurisdicción.

Para Bruce, muchas de estas empresas tienen un mala gerencia y son blanco de “utilización política por parte de algunos alcaldes”; además, cobran tarifas muy bajas por el servicio que ofrecen. Por ello, el dinero que recaudan no alcanza para cubrir sus costos de operación.

“Un tercer factor es el hecho de que hay muchas EPS que tienen un tamaño mínimo que las hace insostenibles. Hay regiones que tienen hasta cinco EPS (como Lima, Junín y Puno). En realidad, solo deberíamos tener 24 o 25 (EPS). Esa sostenibilidad a futuro de los servicios es un problema: hoy hacemos las inversiones, conectamos las redes, hacemos las plantas; pero si eso no se sostiene, en dos años volvemos a fojas cero”, advierte el ministro de Estado en entrevista con Correo.

En ese contexto, según la Otass, de las 50 empresas prestadoras que existen, 33 son pequeñas o medianas; por lo que atienden a un máximo de 40 mil familias, una cantidad que representa una escasa recaudación que no llega a cubrir sus operaciones.

ELEFANTES BLANCOS

Las grandes -y millonarias- obras que se ejecutan en este sector para luego terminar abandonadas y aquellos proyectos que se encuentran paralizados son solo otro ángulo de la adversa situación por la que atraviesa la falta de agua y desagüe en el país.

Las cifras de la Otass impresionan. Nada menos que 226 obras -que representan 1,311 millones de soles- se encuentran suspendidas.

Tal es el caso de la Planta de Tratamiento de Aguas residuales (PTAR) Concepción, en Junín; esta costó 12.3 millones de soles, pero no funciona debido a que su operación mensual demanda en energía 48 mil soles, lo que está fuera del presupuesto de la empresa que la administra.

“Hemos encontrado muchas obras hechas por muchos gobiernos que están paralizadas. Otro caso emblemático es el de la PTAR de Iquitos, hecha en el gobierno de Humala con una inversión de 800 millones de soles, que no sirve absolutamente para nada. Está terminada; pero si uno la activa, toda la ciudad se queda sin luz. Es una planta muy costosa; no se puede operar, sino la EPS quiebra”, enfatiza Bruce.

El titular de Vivienda agrega que las paralizaciones ocurren, por ejemplo, porque estas ocuparán terrenos que no están saneados y no les pertenecen al Estado, por expedientes técnicos mal hechos o incluso por problemas con los respectivos contratistas.

HABRÁ FUSIONES 

Sobre el tema, el director ejecutivo de la Ottas, Edmer Trujillo, refiere que lo que hará el Ejecutivo para revertir esta situación, entre otras medidas, es integrar algunas EPS -por lo que su número se podría reducir a la mitad-; de manera que las que queden sean más eficientes y sostenibles.

¿Qué debemos hacer? Empezar a integrar (...). Hay empresas que deberían empezar a fusionarse. Puede haber oposición, no en todos los lugares; pero conocemos el país y sabemos las posiciones que adoptan algunos alcaldes. Pero, bueno, si queremos que el sector cambie, tenemos que hacer las cosas, aunque incomode”, enfatiza el también exministro de Vivienda.

También en diálogo con este diario, precisa que será la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) la encargada de definir las dimensiones mínimas que deberán tener las empresas prestadoras para poder operar, lo que será referencial para que algunas se integren.

Además, adelanta que se prepara un decreto supremo que establecerá mecanismos y procedimientos para que los operadores puedan contratar con privados y estos se encarguen, por ejemplo, de su gestión corporativa, comercial y otros asuntos que redunden en su eficiencia; esta medida el ministro Bruce ya la había adelantado y enfatiza que de ningún modo significa una venta de activos, concesión o privatización.

GASTOS EN VANO.

Asimismo, durante su exposición en el Expoagua 2017, que se desarrolló hasta ayer en el Jockey Club, Trujillo anunció que se destinarán 50 mil millones de soles a fin de alcanzar la meta trazada por Kuczynski para el bicentenario, como parte del Plan Nacional de Saneamiento.

De ese monto, detalló que el 80% estaría destinado a la ampliación de la cobertura -a través de la infraestructura-, el 16% a rehabilitación de los sistemas y el 3% al fortalecimiento de los prestadores.

“Cambiar tubos no resuelve los problemas. Ilo cambió todas las tuberías de la ciudad, absolutamente todas, hace cuatro, cinco años; más de 100 millones de soles de inversión. Claro, lo hizo el alcalde; tenía canon. ¿En qué ha mejorado el servicio? Nada, sigue el mismo problema de siempre. ¿Valió la pena entonces? No, de ninguna manera. Y lo contrario ocurrió en Ica: el actual gobernador ha terminado una obra de 108 millones de soles que no ha significado cambiar los tubos de la ciudad y el servicio hoy es muchísimo mejor que antes. Hizo realmente un diseño hidráulico, un proyecto como debe hacerse; estableció mecanismos de control de las redes. Eso es lo que tenemos que hacer y esa es tarea de los ingenieros”, puntualizó Trujillo.