La Policía Nacional capturó en San Juan de Lurigancho a seis presuntos integrantes de la banda criminal “Los Correcaminos de SJL”, quienes serían responsables de diversos ataques extorsivos contra la empresa de transportes El Mandarino. Los detenidos son señalados de participar en balaceras, amenazas y cobros de cupos que obligaron a la empresa a paralizar sus servicios por 48 horas.
Según la información policial, el operativo se ejecutó de manera simultánea en tres viviendas de San Juan de Lurigancho. En la intervención fueron capturados Christian Carbajal (36), Jenifer Aponte (28), Yelitza Belisario (51), Jean Ramos (27), Santiago Freites (19) y Gerardo Freites (22), estos últimos de nacionalidad venezolana.
Las acciones estuvieron a cargo de unidades especializadas contra la extorsión y el crimen organizado, que incautaron un arma de fuego, municiones de escopeta y pistola, un artefacto explosivo, droga, tarjetas de crédito, un POS, diez teléfonos celulares y una miniván que habría sido utilizada en los hechos delictivos.

La investigación señala que la organización estaría detrás de los ataques armados contra buses y el patio de maniobras de El Mandarino, hechos que dejaron conductores heridos y generaron temor entre los trabajadores. Uno de los detenidos, Santiago Freites, habría confesado su participación en el atentado contra el patio de maniobras de la empresa, ocurrido el 29 de enero.
Estos ataques se enmarcan en un patrón de extorsión al transporte urbano que incluye el uso de mototaxis para ejecutar los atentados y huir rápidamente, así como la colocación de municiones y números de teléfono en las unidades atacadas para intimidar a los transportistas y forzar el pago de cupos.
Tras dos ataques en menos de una semana, la empresa decidió suspender temporalmente sus operaciones, lo que afectó la economía de conductores y cobradores que dependen del ingreso diario. El retorno al servicio fue progresivo y se realizó en medio de preocupación, ante la percepción de que la presencia policial en la ruta aún es insuficiente para garantizar la seguridad.





