Oficiales del EP y policías abastecían de armas a sicarios

En megaoperación capturan a 26 miembros de “Los Malditos de la Reconstrucción”, acusados de extorsionar y usurpar terrenos en Piura, Sullana y Paita. Un colaborador eficaz habría revelado que fiscales también estarían implicados
Oficiales del EP y policías abastecían de armas a sicarios

Oficiales del EP y policías abastecían de armas a sicarios

08 de Septiembre del 2018 - 09:10 » Textos: Raquel Carmen » Fotos: Correo

La desarticulación de una presunta red criminal denominada “Los Malditos de la Reconstrucción”, en Piura, dedicada a la extorsión, sicariato, usurpación de terrenos, entre otros delitos, permitió evidenciar que tres agentes policiales en actividad y dos comandantes del Ejército Peruano habrían colaborado con dicha organización delictiva dotándola de armas de fuego, municiones, granadas de guerra, y protegiéndola de las autoridades superiores.

LOS COMANDANTES. La megaoperación se llevó a cabo a las 3:00 de la madrugada de ayer de manera simultánea en las regiones de Piura, Ica, Lima y Moquegua, zonas hasta donde se había extendido la red criminal que presuntamente era dirigida por Jorge Luis Quezada Carmen (a) “Pantera/Felino/Jorge” y desde el penal de Cachiche, por Luis Alberto Agurto Romero (a) “La Pulga”.

De los 26 detenidos que dejó la megaoperación, que contó con 40 fiscales a cargo de la fiscal Fanny García Caro de la Fiscalía Contra el Crimen Organizado de Piura y con 400 agentes policiales, causó indignación en la población pues nuevamente el personal policial está involucrado con este tipo de organizaciones delictivas. Esta vez, la participación de dos oficiales del Ejército Peruano fue la sorpresa para la mayoría de la población.

De acuerdo a la investigación fiscal, Duber Iván Gamboa Herrera y Javier Oswaldo Tarqui Mercado son los dos comandantes del Ejército Peruano que habrían ingresado a la red criminal para beneficiarse a través del uso de bienes del Estado.

A Javier Tarqui (a) “Javier” o “Tarqui” se le investiga por presuntamente proporcionar armas de fuego a la organización criminal.

En su condición de comandante del Ejército Peruano en actividad, habría favorecido a los miembros de la organización, asumiendo el rol de hablar con sus pares de la Policía con relación a la usurpación de terrenos.

Para ello acudía a las diversas dependencias policiales de la División Policial de Sullana, en especial a la comisaría de Marcavelica, jurisdicción donde se ubicaban los terrenos usurpados que servían para obtener información respecto a las denuncias que se registraban contra los integrantes de la organización criminal investigada por el delito de usurpación agravada.

Así también aprovechando su cargo de oficial del Ejército envía a personal subalterno de la tropa para que cuiden los terrenos invadidos. Para ello coordinaba con Robinson Cisneros Atoche, quien a su vez sigue los lineamientos que le ha dado Jorge Luis Quezada Carmen.

Asimismo, al comandante EP, Duber Gamboa (a) “Comandante Gamboa” se le sindica de suministrar granadas de guerra, cartuchos de dinamita y municiones a los integrantes de la organización criminal investigada.

También se le sindica de formar parte de la comisión que se encargaba de la selección de los postores en las licitaciones de obras en el Ejército Peruano en la sede de Sullana, donde coordinaba con Jorge Luis Quezada Carmen para que busquen y elijan a un postor en específico del cual posteriormente puedan sacar algún tipo de interés.

LOS POLICÍAS. Los tres suboficiales fueron identificados como suboficial de tercera PNP, Walter Salazar Salcedo, Suboficial de segunda PNP, Efrain Saul Vera Camargo y EL suboficial de tercera, Miguel Rivera Cordova.

A Walter Salazar Salcedo se le acusa de usar su servicio en la comisaría de Marcavelica para alertar a los integrantes de la red criminal, para que así no sean intervenidos o se pusieran a buen recaudo las armas de fuego.

Según la fiscalía, dicha acción lo hacía cada vez que llegaban los rivales de “Los Malditos de la Reconstrucción” a interponer alguna denuncia en su contra.

El agente es acusado de filtrar la información previo pago que recibía de Robinson Cisneros Atoche, otro de los integrantes de la banda.

En el caso de Efrain Saul Vera Camargo , él laboraba en la comisaría de Marcavelica y habría colaborado con los integrantes de la organización criminal que a cambio de dinero realizaba intervenciones policiales para favorecer a la organización.

Asimismo daba seguridad y chalequeo a los terrenos usurpados y también los alertaba de los operativos a realizarse.

En tanto, a Miguel Rivera Córdova se le sindica de haber coordinar con los agentes policial para cuiden en sus días de franco las terrenos usurpados, utilizando la facha de ser integrar la asociación Comunal Agrícola Ganadera Forestal Yucal I y II.

ARMADOS. De acuerdo a lo informado por el Ministro del Interior, Mauro Arturo Medina Guimaraes, a varios presuntos integrantes de la organización criminal se les encontró en sus viviendas una mini usi con cuatro cacerinas, un rifle con cuatro cacerinas, un fusil akm con dos cacerinas, una pistola con dos cacerinas, una pistola, cuarenta y seis cartuchos Tzz, cincuenta y dos municiones , ciento veintucatro municiones, treinta cartuchos color rojo calibre 16.

“El proceso recién empieza, se va a continuar con la investigación para conocer si las armas y el material de guerra salió de las unidades donde laboraban estos funcionarios”, dijo.

Una declaración de un colaborador eficaz reveló que dos fiscales de Sullana habrían colaborado con la banda.

Al parecer, la Fiscalía de Crimen Organizado habría enviado la documentación a Lima para que adopten las medidas correctivas del caso pues no tienen competencia para investigar a magistrados.

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